La centenaria Ferretería Mujika traslada toda su historia a Amillaga

Ferretería Mujika. Juan Ramón, Irene, Iñaki, Borja, Eider, Kristina, Xabat e Iosu. /  B. CANTERO
Ferretería Mujika. Juan Ramón, Irene, Iñaki, Borja, Eider, Kristina, Xabat e Iosu. / B. CANTERO

Mañana cierra su local de Bidekurutzeta después de 85 años en esta calle | A partir del lunes atiende a clientes comerciales e industriales en las nuevas instalaciones que duplican en superficie a las actuales

JUAN A. MIGURA BERGARA.

El lunes abre las puertas en los bajos industriales de Amillaga nº 10 la nueva era de Mujika Burdindegia, después de echar mañana la persiana en la dirección de los últimos 85 años, en la planta baja del número 8 de Bidekurutzeta. El paisaje comercial de la céntrica calle cambiará de forma radical sin los dos grandes escaparates repletos de herramientas, maquinas, tornillería, utensilios y otros objetos que daban esa personalidad especial a uno de los pocos negocios de la villa que disfruta de la condición de centenario, exactamente con 105 años como referentes en ferretería.

El traslado viene obligado por las nuevas exigencias comerciales, «supondrá una mejora en los servicios a los clientes y un mayor espacio para el negocio», destacan Irene Umerez y su hijo Iñaki Mujika, cuarta generación en el negocio familiar desde la fundación en 1913 en Barrenkale nº 25 por Emilio Mujika, «el peso de la ferretería industrial es cada vez mayor en nuestra actividad. Hemos decidido ir a un sitio más cómodo donde los clientes puedan acceder con sus vehículos, algo que en Bidekurutzeta es imposible, y nosotros dispongamos de más metros».

En las nuevas dependencias Mujika Burdindegia eta Industria Hornidurak S.L., dedicados al suministro industrial y a la venta de maquinaria y productos de ferretería, ropa laboral, cerrajería, bricolaje y menaje para el hogar y otros, atenderá al público en un pabellón de 500 m2 en dos plantas frente a los escasos 300 m2 en dos alturas de ahora mismo.

El próximo lunes, 1 de octubre, abrirán las puertas en Amillaga (antiguo local de Jakiña) con un horario de atención ininterrumpida de 7.30 a 18.30 horas, de lunes a viernes (con cierre los viernes media hora antes). La empresa está compuesta por siete trabajadores, Iñaki y su madre Irene, junto con Eider Gabilondo, Kristina Pozo, Xabat Otxotorena, Iosu Aldea y Borja Gonzalvo.

El comercio que hasta mañana conocerán los bergarés en Bidekurutzeta es el resultado del profundo cambio acometido en 1989 por Juan Ramón Mujika, ahora jubilado, e Irene, que renovaron el establecimiento que se había trasladado a ese punto desde Barrenkale en 1933.

El testigo familiar del fundador Emilio pasó a sus hijos Hipólito y Luis, éste último padre de Ramón. Durante muchos años, tío y sobrino gestionaron el negocio, que ahora capitanea Irene e Iñaki.

Con el mismo espíritu innovador con el que estrenan época el lunes, ferretería Mujika siempre se ha mostrado inquieta. Fue uno de los 21 comercios de Gipuzkoa que impulsaron la Federación Mercantil, un hito reconocido en 2007 con un homenaje. No acaba aquí el capítulo de reconocimientos, el año pasado Mujika Burdindegia recibía el premio a Empresa Comercial de Gipuzkoa '10 Bitxiak' como comercio más destacado de Debagoiena.

 

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