Bizilagunak, autóctonos y extranjeros en torno a la mesa

Bizilagunak. Una comida entre dos familias desarrollada en campañas anteriores. /  ARIZMENDI
Bizilagunak. Una comida entre dos familias desarrollada en campañas anteriores. / ARIZMENDI

El encuentro se llevará a cabo el 11 de noviembre en todo el territorio con el fin de combatir estereotipos y prejuicios

JUAN A. MIGURA BERGARA.

La comida del próximo 11 de noviembre en muchos domicilios de Euskal Herria tendrá un sabor especial gracias al programa Bizilagunak, que reúne en torno a la mesa a familias autóctonas y extranjeras para compartir un encuentro que lucha contra los prejuicios y los estereotipos que, en muchas ocasiones, se aplican sobre los desconocidos.

La iniciativa puesta en marcha por SOS Racismo en 2012 ha logrado la participación de miles de personas hasta la fecha. «2.000 personas tomaron parte la pasada edición en muchos rincones de Euskadi. Desde sus inicios, unas 10.000 personas entre familias y dinamizadoras», adelantaron en la presentación a nivel provincial.

A nivel de Debagoiena, en 2017 fueron seis las familias que tomaron parte en un total de tres comidas, como apuntó la responsable en Debagoiena de SOS Arrazakeria, Nora Ugarteburu, esperanzada en superar esas cifras en la nueva cita.

Bizilagunak, con el objetivo de fomenta la participación y la inclusión en su sentido más amplio, entiende como actor a la familia definida como cualquier grupo de personas, parejas, compañeros y compañeras de piso o grupos de amistad que compartan vida, y estén interesados en colaborar.

Las personas interesadas en conocer nuevas amistades, familias y realidades puede participar, bien como anfitriona, invitada o dinamizadora, y tiene abierta la inscripción a nivel comarcal en la dirección electrónica debagoiena.bizilagunak@sosracismo.eu o 658749755.

Desde esta delegación zonal se facilitará todo el proceso de gestión para concretar la comida del 11 de noviembre entre las dos familias, donde también se incluye a un dinamizador.

Esta fórmula de acercamiento entre personas y realidades Bizilagunak surgió hace años en Chequia y fue poco a poco expandiendo el proyecto por Europa hasta llegar hasta Euskal Herria con SOS Racismo.

Conocimiento mutuo

«Es una manera eficaz, divertida y amena de acercar personas y derribar prejuicios y estereotipos sobre lo que nos es desconocido, en este caso, las personas que aportan la diversidad que conforma y enriquece nuestra sociedad actualmente», apuntan desde la organización. «Vivimos en los mismos edificios, pero no nos conocemos ni tenemos espacios de encuentro. Estas comidas logran que se creen vínculos entre los participantes».

Las experiencias acumuladas en los siete años de vida del programa han demostrado que los participantes detectan que tienen muchas más cosas en común que las que les diferencian. Insisten los promotores que la empatía que se produce en un encuentro de este tipo sirve para romper muchas imágenes estereotipadas, y destacan que es un paso más en la batalla diaria contra el racismo.

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