EH Bildu acusa al gobierno local de llevar al municipio al «inmovilismo»

Valoración. Los siete ediles de EH Bildu integrados en el principal grupo de la oposición. / MIGURA
Valoración. Los siete ediles de EH Bildu integrados en el principal grupo de la oposición. / MIGURA

Desde la oposición califican los últimos cuatro años como de «retroceso» | Acusan a PNV y PSE de incumplir compromisos, incrementar la deuda municipal, y no escuchar a vecinos ni oposición

JUAN A. MIGURA BERGARA.

«La Bergara del cambio y la innovación se ha transformado en estos últimos cuatro años en la del inmovilismo», señaló el portavoz de EH Bildu, Gorka Artola, en la convocatoria para valorar desde la óptica de la oposición la gestión del gobierno municipal en esta legislatura que está a punto de terminar.

Los siete ediles de EH Bildu hicieron una lectura muy crítica de la actuación de PNV-PSE ( ocho más uno) con los que conviven desde los bancos de la oposición. Apuntaron como pruebas de la inactividad que «han llevado adelante algunos proyectos que ya estaban en marcha cuando llegaron al gobierno como Seminarixoa, la red de bidegorris, el B@Z y demás, y han dejado de lado otros muchos, sin buscar alternativas en los casos del desarrollo de Arrizuriaga tras la permuta con la Uned, las huertas públicas en San Joxepe, la juegos infantiles cubiertos en el Frontón, el programa de alquiler social o las medidas para potenciar el turismo, entre otras».

Opinan que se ha obstaculizado a los movimientos sociales, «empezando por las dificultades añadidas hasta para pedir un local de reuniones o montar un espectáculo». Desde la coalición abertzale destacan la falta de iniciativa y creatividad para profundizar en medidas de bienestar social, y acusan al gobierno del incremento de la deuda viva de las arcas públicas, «si en el periodo de Agurne se redujo la deuda de 13,1 a 9.6 millones de euros, y en la siguiente legislatura entre Jesus y Jaione bajaron a 6,8 millones de euros, con el PNV y PSE en los primeros años se mantuvo en esos niveles, pero ya en 2018 ha subido a 8 millones de euros». Aportaron como ejemplos de la mala gestión económica el proyecto de cubierta del frontón de Bolu, «se triplicó el presupuesto desde las estimaciones iniciales», o el futuro parking subterráneo del patio del Seminario, «antes de empezar la obra ya ha duplicado el presupuesto de 1,4 a 2,8 millones de euros. Un proyecto interesante para afrontar la problemática del estacionamiento que lanzaron sin pensarlo dos veces, visto el aumento de presupuesto. Además no aclaran públicamente si será o no de pago».

Desde la formación que comparte el papel de oposición con el edil de Irabazi, destacaron que han quedado en el tintero aspectos que prometieron los jeltzales en el programa electoral, como el desarrollo del proyecto de Espolón y Arrizuriaga, la zona cubierta de juegos infantiles, la construcción de un nuevo quiosco, las viviendas sociales o el entramado cultural con el desarrollo de Arrizuriaga.

Legislatura perdida

Artola destacó también el abandono de materias como el turismo, la incapacidad de integrar demandas de los vecinos de Zubieta a raíz de la rehabilitación del puente, o que todavía esté pendiente de ejecutar el tramo de bidegorri para que pueda conectar con el que llegue de An- tzuola. Añadió, además, que la participación ciudadana se ha limitado a pedir opinión sobre proyectos casi cerrados, «una actitud que también han aplicado a la relación con la oposición. Han dejado de lado las propuestas de la oposición».

La experiencia de estos cuatro años como oposición la entienden como una lección, «ha sido una mala legislatura para EH Bildu, pero no una pérdida de tiempo, porque nos ha servido para saber cómo no queremos gobernar», apuntilló Artola, antes de recordar la reunión abierta de mañana desde la 9.30 horas se celebra en Miguel Altuna para conocer el trabajo de las comisiones que elaboran el programa electoral.