Ayuntamiento y Gureak ratifican su acuerdo urbanístico

Firma. Elena Lete y Asier Vitoria en la alcaldía. /  MIGURA
Firma. Elena Lete y Asier Vitoria en la alcaldía. / MIGURA

Regula las actuaciones, usos y compensaciones al sector público tras la implantación de Gureak en los viejos pabellones de Candy

JUAN A. MIGURA BERGARA.

Asier Vitoria, director general de Gureak, y la alcaldesa Elena Lete cumplimentaron ayer la firma del convenio urbanístico para la reordenación e implantación de la empresa en el área 5 tras la adquisición por Gureak de los antiguos pabellones al grupo italiano Candy por algo más de tres millones de euros.

La operación fue descrita durante el acto en términos positivos, para Gureak porque supone la creación de un polo industrial en Debagoiena muy bien comunicado, y para el consistorio ha supuesto una posibilidad de devolver actividad productiva va a un área que se complementará con el traslado de Miguel Altuna Lanbide Heziketa. Como señaló Vitoria, «la proximidad entre Gureak y Miguel Altuna no suma dos sino tres».

En la primera fase ejecutada este verano ha reubicado a 90 trabajadores en las renovadas instalaciones que ocupan de 5.130 m2 que han restaurado interna y externamente. En el plan de inversiones 2018-2022, el grupo ha previsto desarrollar entre 2020-2021 el derribo del pabellón contiguo que presenta una cubierta de fibrocemento. Esta actuación se aprovechará para la reurbanización de área, ya que ensancharán el vial interno de Mayc tras el retranqueó del pabellón que se levantará en sustitución.

Esta inversión permitirá mejorar la movilidad interior del polígono y los accesos para vehículos de transporte. Pero el acuerdo también establece la creación de un vial perimetral que tendría continuidad desde la calle Amuategi, (la que separa a Gureak e instituto Altuna), la cesión al Ayuntamiento de un local industrial de 1.000 m2 que servirá de almacén público, y la recuperación como estacionamiento público del antiguo parking de Candy.

El edificio de las antiguas oficinas, sin fecha para su transformación, en virtud al convenio podrá albergar concesionarios, exposiciones, almacenes y otras actividades similares que requieran de más de 400 m2 de superficie, unas dimensiones que suponen una limitación para la implantación en áreas urbanas. También está abierto a gimnasios, centros de entrenamientos y similares.

En el capítulo de la hostelería, reconocido como posible en el catálogo de actividades, Vitoria señaló ayer que en los próximos meses analizarán qué posibilidades ven para este desarrollo «cuando hay una masa crítica tras el traslado de Miguel Altuna».

Por su parte, los centros productivos del polígono de Telleria siguen con la actividad mientras crece el polo. El espacio hasta ahora dedicado a producción de cableado, trasladada al nuevo centro, albergará una división de mecanizado.

 

Fotos

Vídeos