Desde el domingo Mariaren Lagundia acoge a 33 niños del poblado El Gallinero

Presentación. Gotzon Iparragirre y Susana Aparicio./
Presentación. Gotzon Iparragirre y Susana Aparicio.

Simultáneamente a la estancia, el centro educativo desarrolla un programa especial de actividades bautizado 'Gure etxea, zuen etxea'

JUAN A. MIGURA

'Gure etxea, zuen etxea' resume el espíritu de la tercera acogida durante una semana de un grupos de niños y jóvenes del poblado marginal madrileño El Gallinero en el colegio Mariaren Lagundia. Una relación abierta desde 2012 por los coordinadores y alumnos del ciclo superior de integración social que permite la visita cada dos años de un grupo de pequeños criados en un entorno de desigualdad, para integrarse en la vida cotidiana de la escuela y de Bergara.

Para esta tercera acogida serán 33 los niños y niñas, de entre 6 y 15 años.«Esta vez son más pequeños porque hay muchos de 7 a 9 años», apuntaba Susana Aparicio, coordinadora del ciclo superior, en la presentación. En el encuentro estuvo acompañada del director de Mariaren Lagundia, Gotzon Iparragirre, que añadía que «llegan el domingo para la hora de comer acompañados de tres monitores. Coincide la recepción con la fiesta anual de alumnos, padres y profesores que será una buena forma de darles la bienvenida».

El Gallinero es un asentamiento con más de medio centenar de familias que sobreviven en la más absoluta marginación, a 12 kilómetros de la popular Puerta del Sol, y junto a la Cañada Real, el mayor supermercado de heroína de Europa.

La amistad y relación entabladas con el poblado hace cinco años se mantienen vivas, con envíos anuales de ropa y otras iniciativas. En ese punto negro tan cercano al corazón de Madrid viven más de 300 personas, de las que muchas son niños.

Convivencia en el centro

Del domingo 28 de mayo hasta el viernes 2 de junio estarán alojados en la propia ikastola y convivirán en la vida escolar. «En esta ocasión el programa incluye más horas en aulas y talleres porque en las experiencias anteriores hemos constatado que les gustan», apuntó Aparicio. Además contarán con actividades extraescolares, excursiones y salidas para conocer Bergara y la inevitable visita a la costa.

Bajo la responsabilidad de los tres monitores madrileños, con la colaboración de los 40 estudiantes de integración, y la implicación de toda la comunidad escolar, serán unos invitados de lujo y argumento para desarrollar un programa especial en el centro. Tiene como objetivos compartir con los niños de El Gallinero el concepto de recepción y del lema de la semana, transmitir a los alumnos la necesidad de cuidar lo propio, poner en valor la importancia de la ayuda de uno a otros, destacar la transcendencia de la convivencia y la paz, y a la vez abrir esta iniciativa a la calle. Además el encuentro permite desarrollar toda una línea formativa que reflexionen sobre los derechos que asisten a los niños independientemente de su origen o condición social, y otros aspectos.

Puertas abiertas

Como complemento y esperando la participación de los bergareses, han organizado dos charlas. Serán el martes 30 de mayo, a las 18.00 horas en el centro, con el bertsolari Jon Maia que presenta 'De la inmigración al bertsolarismo: vivir y pertenecer a dos comunidades diferentes'. El encuentro se desarrollará en castellano, como apuntó Iparragirre, «esta abierto a todos pero nos gustaría de forma especial que acudan personas que no hablan euskera».

El segundo encuentro será una mesa redonda el 1 de junio, en el mismo lugar e idéntico horario, y tomando como base el lema del programa, reúne a integrantes de oenegés y colectivos solidarios como Cáritas, Hotz, Ndank Ndank o los propios voluntarios de El Gallinero.

La vertiente musical y coreográfica tendrá un hueco con la presentación el lunes de la canción y bailes sobre el tema 'Guztion', adaptación realizada por Aitzol Mujika sobre el tema 'Qualsevol nit pot sortir el sol», del autor catalán Jaume Sisa.