La Udaltzaingoa «trabaja en una condiciones ridículas», afirma Erne

Zaldibar. Inspección de la Policía Municipal de Arrasate. / OLIDEN
Zaldibar. Inspección de la Policía Municipal de Arrasate. / OLIDEN

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO ARRASATE.

La Policía Municipal de Arrasate, hoy por hoy, «hace aguas, no da abasto y trabaja en unas condiciones ridículas, sin medios humanos ni materiales». El sindicato independiente de la policía vasca Erne afirma que sus efectivos se reducen a «dos, tres, incluso en ocasiones un agente por turno para todo Arrasate». Y ello a pesar de «todo lo que está ocurriendo desde hace años: detenciones por tráfico de drogas, alcoholemias, conducción bajo efecto de drogas, agresiones machistas, agresiones con armas blancas, pistolas, robos en viviendas, locales...».

Erne alerta de que la realidad triplica el número de sucesos que trascienden en los medios porque la criminalidad se ha incrementado y continúa en alza y los grupos de delincuentes se hacen «cada vez más grandes en número, más fuertes y más agresivos ante la impunidad que perciben».

Material incautado

El sindicato dice que es «sorprendente ver el tipo de material que se incauta a los delincuentes (destornilladores, cuchillos, hachas, puñales, pistolas, martillos, mazas de hierro...), elementos que pueden producir unas lesiones gravísimas, incluso la muerte, en comparación con el spray y la defensa extensible que tienen los policías locales para defenderse y garantizar su seguridad y la del ciudadano».

«Esto y más ocurre en Arrasate y a los Udaltzainak, de una manera o de otra, les toca torear con lo poco que tienen y asumiendo todo tipo de riesgos» añade.

La «precariedad de la Udaltzaingoa en medios humanos y materiales -advierte Erne- tiene consecuencias en las actuaciones de los agentes». Hay colaboración con la Er- tzaintza, pero «no olvidemos que la mayoría de las ocasiones los primeros en llegar suelen ser los policías locales y que, para cuando llega la Ertzaintza, que también tiene graves problemas de personal, quizás haya pasado demasiado tiempo».

Quienes tienen que garantizar la seguridad de los ciudadanos «no pueden garantizar la suya propia, ni en número, ni en herramientas». Por ello, desde Erne interpelan a los políticos para que se «quiten las gafas de no ver de una vez, hagan caso a los informes que en más de una ocasión Jefatura les ha remitido y puesto encima de la mesa y proporcionen a los agentes todo aquello y necesario para dar un servicio seguro y de calidad para un pueblo que les confía su bienestar y su seguridad».