Las txosnas «no pueden» cumplir el horario exigido por el Ayuntamiento

San Juan. Un puesto de comida en una txosna. /  OLIDEN
San Juan. Un puesto de comida en una txosna. / OLIDEN

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO ARRASATE.

La Comisión de Txosnas afirma que «no puede» cumplir el horario exigido por el gobierno municipal PNV-PSE, que impone que el volumen de la música baje a las 3.00 horas y se apague a las 5.00. «La instalación de las txosnas requiere una gran inversión y esfuerzo, y durante algunas noches es necesario trabajar a tope para que la apuesta sea rentable y las entidades colaboradoras obtengan la recaudación que les permita mantener su actividad a lo largo del año», explican.

Además, señalan, «son solo tres noches al año -2 en 'sanjuanes' más la de Maritxu Kajoi- en las que las txosnas permanecen abiertas hasta las 7.30 u 8.00 horas». Pero para el ayuntamiento la labor de unos voluntarios en las fiestas «es algo a obstaculizar con trabas y condiciones de cumplimiento imposible. ¿No quitar la música a las 3.00 en 'sanjuanes' y Maritxu es de verdad sancionable o es solo una excusa para fastidiar?», preguntan.

Suciedad y fianza

Los roces entre la Comisión de Txosnas y el Ayuntamiento tienen otra arista con la limpieza del recinto de Kondekua. La comisión ha denunciado que el consistorio les ha denegado la devolución de la fianza de «casi 2.000 euros» que cada año ponen sus entidades colaboradoras. El ayuntamiento ha ejecutado dicha fianza, alegando, según la Comisión de Txosnas, que el recinto «queda sucio». Y alegan que «cómo no va a quedar sucio un espacio festivo que reúne a miles de personas». «Año tras año recogemos las txosnas, cajas, residuos... y después los servicios municipales de limpieza repasan el recinto para retirar los residuos que quedan, de la misma manera que lo hacen en otros lugares como la plaza de toros, el mercado...», argumentan desde las txosnas. Los voluntarios no ocultan su malestar e inquietud ante una situación cuyo siguiente punto de fricción «no sabemos cuál será: ¿negarnos las subvenciones para los conciertos?, ¿la ubicación?, ¿cortarnos el agua?, ¿incrementar la fianza?, ¿sanciones? Cada año hay algo y tenemos la sensación de que los problemas se están transformando en ataques».