Treinta años dando buena imagen

Equipo. Plantilla de AZK que aúna veteranos con experiencia y jóvenes bien formados. / DV
Equipo. Plantilla de AZK que aúna veteranos con experiencia y jóvenes bien formados. / DV

La agencia de publicidad y comunicación AZK es de las más veteranas de Euskadi

KEPA OLIDEN ARRASATE.

Cuando AZK comenzó su andadura hace treinta años en el camarote de una vivienda de Arrasate, los servicios profesionales de publicidad y comunicación se orientaban a las necesidades puntuales de las empresas (anuncios, catálogos, carteles...). Daniel Miguélez y José Ángel Iturbe eran a la sazón dos jóvenes licenciados en Bellas Artes «recién aterrizados en un sector del que lo desconocíamos todo», recuerda Miguélez. Corría el año 1988 cuando se embarcaron en un proyecto de negocio concebido para prestar «servicios de diseño a los clientes del entorno, y lo hacemos desde el conocimiento y, a veces, también desde el desconocimiento». Ni siquiera «habíamos estudiado la especialidad de diseño en la facultad, si no la de pintura. Allí, sin embargo, aprendimos a enfrentarnos a proyectos de cierta dificultad, como pintar murales de grandes dimensiones, mientras el resto de los estudiantes permanecía en sus caballetes. Ya de estudiantes, José Ángel y yo nos aventuramos en propuestas muy arriesgadas que luego nos allanaron el camino a la hora de crear una empresa», cuenta Miguélez.

De analógico a digital

«Orgullosos de nuestro origen analógico y fascinados con el mundo digital en el que nos desenvolvemos en el día a día», Miguélez e Iturbe han vivido en primera persona la revolución digital que ha transformado los procesos de trabajo en todos los sectores, incluido el de la publicidad. Hace «unos 15 años comenzó la transformación con la incorporación de nuevas tecnologías, como el ordenador McIntosh que acarrea la desaparición de sectores que antes eran capitales, como la fotomecánica».

En esta nueva fase, explicaba este cofundador de AZK, «no se pasa tanto tiempo con el proveedor, sino con el cliente, porque los procesos están digitalizados y automatizados. En la etapa anterior podías pasarte una noche entera junto al proveedor preparando el proyecto, pendiente del resultado final antes de dar el visto bueno, porque los procesos eran lentísimos y necesitaban una supervisión constante. Ahora todo es más inmediato, se han reducido los tiempos una barbaridad».

Este cambio en el modelo de negocio «nos lleva a pasar mucho más tiempo junto al cliente, y es entonces cuando empezamos a ser un agente importante en la toma de decisión y ejecución de la estrategia de comunicación y marca».

Así las cosas, empezaron a formarnos en un ámbito «más allá del diseño, que abarca la consultaría estratégica, la comunicación integral y el 'branding' para volcar todo el conocimiento y la experiencia en los procesos de decisión del cliente». Treinta años dan para muchas transformaciones y mudanzas. Así, AZK trasladaba su sede a Aretxabaleta en allá por 1990. Con el nuevo siglo se incorporarían a la sociedad Agurtzane Elkoro y Gotzone Guemes, aportando al proyecto «más solidez y mucho respeto al trabajo». En 2008 la empresa emprende su regreso a Arrasate, a unas instalaciones más amplias. Ofrecer «proyectos reales, basados en la cercanía, el compromiso y el seguimiento continuo son la clave de AZK». Un servicio para el que ahora mismo «tenemos un excelente equilibrio entre profesionales veteranos con experiencia y jóvenes bien formados», señalaba Daniel Miguélez.

En definitiva, los fundadores de esta histórica agencia arrasatearra «podemos decir con orgullo que somos, sin lugar a dudas, una de las dos o tres empresas de nuestro sector más veteranas del País Vasco».

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