Las trabajadoras en huelga del SAD terminan el paro con una «victoria»

Alegría. Las trabajadoras exteriorizaron su satisfacción con el acuerdo alcanzado. /  OLIDEN
Alegría. Las trabajadoras exteriorizaron su satisfacción con el acuerdo alcanzado. / OLIDEN

Un preacuerdo firmado el viernes mejora sus condiciones con un convenio propio | Por primera vez en veinte años, las trabajadoras tendrán salario fijo, contrato indefinido y 35 horas semanales

KEPA OLIDEN ARRASATE.

La plantilla del servicio municipal de ayuda a domicilio (SAD) opera desde el sábado al completo -27 mujeres- después de que las trabajadoras en huelga desde junio se hayan incorporado a sus puestos con la satisfacción de haber logrado «una gran victoria». La portavoz de estas trabajadoras, Karmele Loiti, anunciaba ayer exultante que «después de 4 largos meses en huelga, el pasado viernes firmamos un preacuerdo que mejorará nuestras condiciones laborales». La resolución este conflicto laboral ha sido posible gracias al buen entendimiento con la nueva empresa adjudicataria del servicio, la cooperativa vizcaína Aurrerantz.

Las negociaciones con esta firma han fructificado en la «consecución por primera vez de un convenio propio» que sustituye al estatal que les aplicaba la anterior subcontrata (Clece). Estas trabajadoras expresaban su «alegría» porque «por primera vez tendremos un salario fijo» -antes cobraban por horas trabajadas- y un contrato laboral indefinido», del que carecen pese a que algunas «llevan más 20 años» realizando este trabajo.

Reparto equitativo de horas

Entre las reivindicaciones conseguidas con este acuerdo, las trabajadoras del SAD destacaban la «muy importante» regulación de las horas de trabajo para su reparto equitativo, lo que «mejorará mucho nuestras jornadas». Por otro lado, su semana laboral quedará establecida en 35 horas tras negociar «una rebaja de 163 horas anuales».

Asimismo, resaltaban los «incrementos salariales» cifrados en el 7 por ciento para 2018; equivalente al IPC más 0,5 garantizando un 2,5 por ciento para el 2019, e IPC más 0,5 garantizando un 2 por ciento para el 2020.

Las bajas, «retribuidas al 80 por ciento desde el primer día», y la aplicación de «nuevos pluses por transporte y desplazamientos, como en el caso de trabajadoras que presten servicios en caseríos», resumen las mejoras estipuladas en el convenio recién acordado.

La mejoras pactadas con la cooperativa Aurrerantz no se extinguirán con la finalización del contrato de carácter transitorio que esta cooperativa firmó con el ayuntamiento con vencimiento el 1 de febrero. Dichas mejoras se consolidan en las condiciones laborales de este colectivo, y cuando el ayuntamiento convoque el próximo concurso de adjudicación de este servicio, todas ellas estarán plasmadas en el pliego de condiciones del concurso.

Compromiso del consistorio

No menos importante es la segunda «victoria» cosechada por estas trabajadoras al haber logrado arrancar al ayuntamiento el compromiso de «incorporar progresivamente como 'horas públicas' las 'horas privadas' que todavía presta la empresa Zaintzen». Esta firma «filial de Clece» presta aún servicios de ayuda a domicilio que contrata con particulares. Las condiciones que ofrece a sus trabajadoras, que son las mismas que realizan las 'horas públicas' con Aurrerantz, son «mucho más precarias». De ahí que las trabajadoras hayan recibido con gran satisfacción el compromiso consistorial de ir asumiendo como 'horas públicas' con cargo al ayuntamiento los servicios 'privados' que presta la empresa Zaintzen, que ya habría mostrado su voluntad no renovar el contrato con el consistorio.

Las trabajadoras recordaron que «llevamos 4 años con nuestras reivindicaciones y por fin se nos ha dado la razón». Agradecieron a pensionistas, feministas y al pueblo de Arrasate el apoyo prestado.

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