«Estamos hasta las narices»

Escrito. La alcaldesa Ubarretxena muestra el documento que ha remitido a la fiscalía de Gipuzkoa. / K.O.
Escrito. La alcaldesa Ubarretxena muestra el documento que ha remitido a la fiscalía de Gipuzkoa. / K.O.

La alcaldesa pide ayuda a la fiscal contra los 16 jóvenes detenidos hasta 189 veces | La regidora le transmite el «grave problema de robos, tráfico de drogas y delincuencia que estamos padeciendo»

KEPA OLIDEN ARRASATE.

«Estamos hasta las narices. ¿Qué más tenemos que hacer para acabar con esta situación?». La alcaldesa María Ubarretxena le expone sin ambages a la fiscal jefa de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa el «grave problema de robos, tráfico de drogas y delincuencia que estamos padeciendo desde hace tiempo en Arrasate». Y lo hace al objeto de rogarle ayuda para «resolver esta situación». Porque para la regidora arrasatearra «está visto que no lo podemos hacer por nosotros mismos».

En este sentido, Ubarretxena reveló que el 'problema' lo constituye una banda formada por 16 jóvenes a quienes atribuye el 99% de todos los robos, asaltos, altercados, incautación de armas blancas... que se vienen registrando desde 2014. La ficha policial conjunta suma la increíble cifra de 189 actuaciones, tanto de la Policía Municipal como de la Ertzaintza. Pero todo este cúmulo de actuaciones, según Ubarretxena, «han acabado en la papelera». Al día siguiente de cada detención y puesta disposición judicial eran liberados, para frustración de la alcaldesa, y para volver a delinquir a las pocas horas.

En el escrito remitido a la fiscalía Ubarretxena pide que «se tomen medidas legales para que las personas que realizan delitos reiterados no vuelvan a quedar en libertad». Pero la regidora explicaba que esas medidas «no son necesariamente de encarcelamiento; existen otras alternativas como el internamiento en centros de rehabilitación o la obligación de someterse a algún programas de terapia...». El ayuntamiento «incluso está dispuesto a poner un trabajador que les lleve y les traiga. Estamos dispuestos a poner todos los recursos para acabar con este problema» recalcaba la alcaldesa. Y también a llamar a cuantas puertas haga falta. Ubarretxena ha mantenido reuniones de coordinación con la Ertzaintza, ha remitido tres escritos a la consejera de seguridad, se ha entrevistado con los abogados defensores de estos delincuentes y ha solicitado infructuosamente reunirse con los jueces. Estos han interpretado la invitación como una injerencia en la independencia judicial y le han contestado que no tienen nada que hablar con ella.

La banda

Entre tanto, esta banda de 16 jóvenes delincuentes sigue campando a sus anchas con total impunidad. María Ubarretxena compareció acompañada del jefe de la Policía Municipal Iñaki Arriaga y de la subjefa Amaia Frontaura para recalcar que «tenemos perfectamente controlado e identificados a todos los miembros de esta banda». Hasta tal punto es así que, salvo nombres y apellidos, la regidora detalló que esta banda está formada por 7 ciudadanos de aquí y 9 extranjeros, y todos ellos son vecinos de Mondragón. «Son jóvenes en apariencia normales, que alternan en los bares, que son activos en las redes sociales, no son gente marginal», advertía la alcaldesa.

Pero tras esa normalidad se esconden otros casos como un chico de 20 años, extranjero, vecino de Santa Teresa, que acumula 42 detenciones, la última cuando le pillaron infraganti asaltando el restaurante Erreka junto con otro compinche. Pero también los hay naturales del país como uno de Olarte con 25 actuaciones en su ficha policial, u otro del Paseo Arrasate con 22.

Como detalló el jefe de la Policía Municipal, esta banda actúa de forma coordinada, se reúne en bares y se mueve en motocicleta para dar sus golpes y huir si detectan presencia policial. Entre los cabecillas figuran los de mayor edad, «en especial uno de 26 años que ya estuvo en la cárcel».

En sus filas hay «un algunos 'yonquis' (heroinómanos) y drogadictos que roban para consumir, pero hay otros que han hecho del robo sencillamente un modo de vida»

La peligrosidad de estos individuos es evidente para el responsable de la policía local. Sin ir más lejos, en las fiestas de San Andrés «incautamos un par navajas y droga a tres miembros de la banda». Y las navajas, decía Arriaga, «no son para pelar manzanas».

Los altercados, al menos hasta ahora, se han limitado a trifulcas entre ellos, aunque también se han producido algunos atracos a punta de navaja. «No sabemos hasta dónde están dispuestos a llegar. Pero no me fío nada».

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