Elma no será un 'barrio rotonda'

Recta. Los vecinos no ven justificado peatonalizar un carril de un tramo de 170 metros para desviar el tráfico por detrás de sus casas. / OLIDEN
Recta. Los vecinos no ven justificado peatonalizar un carril de un tramo de 170 metros para desviar el tráfico por detrás de sus casas. / OLIDEN

La oposición de los vecinos frustra el proyecto de desviar el tráfico | La Mesa de Movilidad propuso peatonalizar un carril de la recta de Elma y desviar el tráfico por las Casas Pequeñas

KEPA OLIDEN ARRASATE.

El grupo residencial de Elma, con sus 550 viviendas y 860 garajes subterráneos, no se convertirá en un 'barrio rotonda' para alivio de sus vecinos. Los residentes en esta nueva comunidad construida en el antiguo solar de la fábrica homónima han logrado que el ayuntamiento desista de sus planes de peatonalizar la recta de Elma en sentido Musakola desviando el tráfico por las Casas Pequeñas y tras rodear las viviendas de Gelma, desembocar a la rotonda de Obenerreka. Una solución «totalmente inviable e insostenible» advertía un representante de la comunidad afectada.

Los vecinos de Elma saltaron todos a una para oponerse a una propuesta gestada en el seno de la Mesa de Movilidad con la participación de varios colectivos y con el objetivo de promover el tráfico peatonal y ciclista por la Gipuzkoa Etorbidea (recta de Elma) a costa de suprimir uno de los dos carriles de circulación, en concreto en sentido Musakola. De esta forma, se aminoraría el tráfico rodado y el carril desocupado se reconvertiría en bidegorri.

La medida tuvo su plasmación en el Plan de Movilidad tras el correspondiente proceso participativo. Pero su aprobación se vio interrumpida por la reacción unánime en contra de los vecinos de Elma. «No puede ser que por evitar el tráfico rodado en un tramo de 170 metros (recta de Elma) se cree una rotonda bestial en torno a nuestras viviendas». Los residentes en esta comunidad cuentan además con el respaldo de los vecinos de las 24 viviendas de Garibai, 16 (Villa Amparo) y de las 20 Casas Pequeñas.

Obligar al tráfico rodado que se dirige a Musakola y sus centros comerciales, a Obenerreka, a Makatzena... a bajar por las Casas Pequeñas, girar en la rotonda de la Avenida Navarra y proseguir por Deba Etorbidea hasta la rotonda de Obenerreka, «aumentaría considerablemente la contaminación atmosférica y acústica densamente poblada». Pero es que, además, «resulta inviable por su trazado y porque crea un punto crítico en la entrada y salid de garajes de Elma», decía un vecino, sin olvidar que son 860 las plazas existentes.

Especialmente problemático, apuntaban, la pronunciada curva que forma Deba Etorbidea en el giro que desemboca en la rotonda de Obenerreka. Su sinuosidad, el estrechamiento de la calzada y la coincidencia con el acceso a los garajes subterráneos augurarían problemas en el caso de tener que absorber un gran incremento de la intensidad de tráfico.

Convivencia

Los residentes en Elma dejaban meridianamente claro que con su postura «no nos estamos posicionando en contra del plan de peatonalización y de bidegorris para bicicletas». La comisión integrada por vecinos de Elma, Etxe Txikiak y Garibai, 16 apoyan el fomento de la movilidad sostenible y para ello ven «mucho más lógico que en el tramo entre las rotondas de Maala y Elma-Obenerreka se implante un límite de velocidad controlada de 30 kilómetros hora, y que se reserve un carril para bicicletas sobre la calzada de forma que pueda mantenerse una convivencia entre el tráfico rodado y el tráfico ciclistas en todo el recorrido de la llamada recta de Elma.

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