El cribado poblacional de cáncer de cérvix empieza hoy para 88 mujeres

Laboratorio. Análisis de detección de cáncer de cérvix en el hospital universitario de Donostia. / ARIZMENDI
Laboratorio. Análisis de detección de cáncer de cérvix en el hospital universitario de Donostia. / ARIZMENDI

Debagoiena es la segunda comarca guipuzcoana que se somete a este programa. Han invitado a mujeres de 25 a 29 años a los centros de salud de Arrasate, Bergara, Oñati, Aretxabaleta y Eskoriatza

KEPA OLIDEN ARRASATE.

El programa de cribado poblacional de cáncer de cérvix se extiende desde hoy viernes a Debagoiena. Un total de 88 mujeres residentes en Arrasate, Bergara, Oñati, Aretxabaleta y Eskoriatza han recibido invitación para participar en este programa piloto que se estrenó en junio en Debabarrena. Todas ellas, con edades comprendidas entre los 25 y 29 años, han sido citadas a partir de hoy en los centros de sus respectivos municipios.

Debagoiena se convierte así en la segunda comarca guipuzcoana en someterse a este programa preventivo para la detección precoz de esta patología femenina. La implantación de este programa se está haciendo de forma progresiva, en este primer año en las mujeres de entre 25 y 29 años, franja de edad que se irá ampliando de forma paulatina hasta el año 2023, llegando a las mujeres que tienen hasta 65 años.

En los tres primeros meses de implantación en la OSI Debabarrena, se ha invitado a un total de 1.113 mujeres de entre 25 y 29 años a realizarse la prueba, y el 73,5% de las mujeres de la 'población diana' han sido cribadas, pruebas que en el 93% de los casos han dado resultado negativo. El resto se ha derivado a patología cervical o se les repetirá la prueba el año que viene.

En la actualidad, al igual que en las mayoría de las Comunidades Autónomas, el cribado de cérvix se viene realizando en Euskadi en función del modelo oportunista, es decir, se aprovechaba que la paciente pedía cita y acudía a la consulta para realizarle la prueba. Esta fórmula, sin embargo, no alcanza una cobertura tan adecuada y podía acabar penalizando a las mujeres que no acudían a la consulta, principalmente a las de más edad o las que tienen niveles de estudios más bajos y por lo tanto, menor calidad de información. Se calcula que el 16% de las mujeres de entre 50 y 64 años no se ha hecho nunca la citada prueba.

A partir de ahora el cribado de cérvix será un proceso organizado e integrado en el Servicio Vasco de Salud, y permitirá llegar a la totalidad de la 'población diana': las mujeres de entre 25 y 65 años de los tres territorios históricos. Este modelo va a posibilitar, además, asegurar el control de calidad de las pruebas, establecer circuitos propios de derivación y seguimiento en el caso de que se detecten células anormales o presencia de Virus del Papiloma Humano (VPH), utilizar los sistemas de rellamada, y respetar el intervalo de aplicación de la prueba.

Un laboratorio innovador

En las dos últimas décadas, múltiples estudios han aportado una sólida evidencia que confirma al Virus del Papiloma Humano (VPH) como agente causal de la práctica totalidad de los casos de cáncer de cuello de útero y de sus lesiones precursoras que determinan cambios en las células locales (citología).

En las guías europeas y españolas del año 2015 existe un consenso generalizado sobre que la prueba de determinación del virus VPH en mayores de 35 años y la citología entre 25 y 34 años puede utilizarse en programas de cribado poblacionales. El VPH es muy prevalente en menores de 35 años, por lo que en estas mujeres se valora la citología, en mayores de esta edad se valora el VPH y sí fuera preciso también la citología.

El cribado de cáncer de cérvix se trata de una única recogida de muestra que se deposita en un medio líquido. El innovador laboratorio permite realizar las dos determinaciones: el análisis de las células (citología) y el análisis de la presencia de virus de VPH de alto riesgo.

 

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