La contrata de limpieza viaria sale a concurso para 5 años por 1,5 millones

Soportales. Un operario limpia una plaza en San Andrés. / OLIDEN
Soportales. Un operario limpia una plaza en San Andrés. / OLIDEN

La nueva adjudicataria deberá ampliar la plantilla actual de 42 trabajadores y podría renovar toda la flota de maquinaria

KEPA OLIDEN ARRASATE.

La contrata municipal de limpieza viaria ha salido a concurso para cinco años -cuatro más otro de prórroga- por 1,5 millones de euros y podría adjudicarse «este próximo otoño y operar a pleno rendimiento a partir de enero». Es la previsión que baraja el concejal de obras, servicios y barrios Óscar García (PSE), quien confía en que el nuevo adjudicatario se estrene incorporando una renovada flota de maquinaria». Pero, en cualquier caso, esa será una decisión que compete a la empresa que gane la contrata de la limpieza viaria. Aunque el precio de licitación y los plazos de contratación fijados por el ayuntamiento «permitirían la inversión y amortización de nueva maquinaria» consideraba García.

El pliego de condiciones jurídicas y administrativas de la contrata de limpieza viaria fue aprobado con los votos del PNV y PSE y el rechazo en bloque de la oposición formada por EH Bildu, Baleike e Irabazi. Discrepancias en torno a la idoneidad de remunicipalizar el servicio, de la duración del contrato o sobre los requisitos de euskaldunización, entre otros, condujeron a la oposición a posicionarse en contra de estas bases.

Repetición del concurso

El pliego de condiciones para el concurso «son muy similares» a las aprobadas el año pasado por estas fechas. Pero en aquella ocasión el concurso para adjudicar la limpieza viaria hubo de ser declarado desierto después de que las empresas concursantes se impugnaran mutuamente. Cespa volvió a ganar la contrata, pero Serbitzu FCC recurrió y se la arrebató. Entonces Cespa recurrió a su vez y la pugna se prolongaría durante meses hasta que finalmente el ayuntamiento resolvió anular el concurso.

Desde entonces, Cespa continúa ocupándose de la limpieza viaria de forma interina mediante la prórroga de su ya finalizado contrato. Por eso el ayuntamiento quiere poner en orden esta contrata con una adjudicación a 5 años vista que permita a la adjudicataria invertir en nueva maquinaria y volcarse en las mejoras de servicio que exige el consistorio. El concejal Óscar García daba por seguro que la nueva adjudicataria «tendrá que incorporar más personal» a la actual plantilla de 42 operarios de Cespa y que deberán ser subrogados por la nueva empresa adjudicataria, porque trabajo no les va a faltar. Según García, el nuevo pliego de condiciones incluye una mayor carga de trabajo en la limpieza de jardines y espacios verdes (recoger bolsas de chuches, desechos...), limpiar la calzada en casos de accidente; dedicar una atención exhaustiva a los soportales y a los barrios, y ampliar horarios (el servicio se extenderá hasta las 20.00 horas de la tarde para tareas complementarias, como limpiar sumideros...).

Los barrios, aseguraba el concejal del ramo, recibirán la «atención que llevan tiempo sin recibir». La periferia experimentará un «incremento significativo en la frecuencia de la limpieza» que en los últimos años se había visto reducida desde que el servicio de limpieza tenía que ocuparse de las nuevas urbanizaciones construidas en el centro (Gelma...).

Un «refuerzo» del servicio devolverá el brillo a los barrios periféricos en virtud de un pliego de condiciones para la contratación de la limpieza viaria que, además, incorpora no pocas cláusulas sociales: la igualdad de género; la priorización en la contratación de personas en riesgo de exclusión social; la obligación de aplicar convenios dignos a los trabajadores; la inclusión de un técnico en riesgos laborales, y, en general, las condiciones de salud laboral y prevención, figuran también en las bases de la contratación.

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