Baño de diversión y espuma para los niños

La 'piscina' de espuma instalada en Biteri atrajo a decenas de niños, algunos con gafas de piscina y otros aguantándose el picor de los ojos./FOTOS OLIDEN
La 'piscina' de espuma instalada en Biteri atrajo a decenas de niños, algunos con gafas de piscina y otros aguantándose el picor de los ojos. / FOTOS OLIDEN

El personaje infantil Eguzkilaru trajo juegos, talleres, camas elásticas y una gran 'piscina' de espuma en la que se sumergieron los niños

KEPA OLIDENARRASATE.

Los más pequeños se dieron ayer un baño de diversión y de espuma de la mano de Eguzkilaru. Este personaje infantil presidió un año más la jornada ded icada a los más jóvenes. Juegos, talleres, hinchables, camas elásticas, pistas de equilibrio, cuenta cuentos, tirolinas, acrobacias aéreas... repartidos entre Monterrón y Biteri, pero sobre todo la 'piscina' de espuma instalada en esta última plaza, hicieron las delicias de la chiquillería.

Mientras los niños y niñas se refrescaban en la 'piscina' de espuma -con gafas de agua o aguantándose el picor-, cuadrillas de todas las edades sudaban la gota gorda cocinando paellas, fideuás y otros guisos al calor de los fuegos instalados en el exterior del mercado. Nada menos que 860 comensales se dieron cita ayer en la comida autogestionaria 'Zeuk iñ zeuk jan'. Esta fórmula en la que el ayuntamiento provee fogones de butano para que las cuadrillas guisen lo que les apetezca cada vez tiene más aceptación y el número de participantes crece de año en año. De hecho, con la plaza del mercado a rebosar, son cada vez más las cuadrillas que son acomodadas en bajo la carpa instalada en la calle Mondragonés.

El plato estrella volvió a ser la paella, en todas sus variedades e ingredientes, hasta con salchicha frankfurt, chorizo y pollo. Haciendo realidad al dicho de que la veteranía es un grado, las cuadrillas de más edad preparaban exquisitas paellas y fideuás, y los más jóvenes se conformaban con freír unos filetes o cocer algo de pasta.

La paella, en todas sus variedades, volvió ser el plato estrella del 'Zeuk iñ'

El jovencísimo torero Pedro Andrés, de 15 años, arrancó los aplausos del respetable

Promesa del toreo

El segundo encierro de 'sanjuanes' reunió a muchos menos corredores que la víspera. Los 'gaupaseros' eran ayer contados, y entre los que saltaron al ruedo en la posterior suelta de vaquillas no hubo imprudentes ni inconscientes. Antes al contrario, jóvenes como Aitor Murgiondo, de 18 años, demostraron una admirable destreza para torear la vaquilla no obstante las largas hora de parranda que llevaban encima.

Pero para torero, el joven vitoriano Pedro Andrés. El ganadero orozkoarra Javier Manzarbeitia quiso animar el espectáculo invitando especialmente a este aprendiz de matador de 15 años. El chaval, que vino acompañado de su 'cuadrilla', hizo una magnífica faena con la muleta que arrancó muchos aplausos.

Temas

Jaiak