Arzamendi en la primera piedra

Con casco. Inés Ceciaga, viuda de Arzamendi, en el centro junto a familiares, autoridades, técnicos y músicos. / OLIDEN
Con casco. Inés Ceciaga, viuda de Arzamendi, en el centro junto a familiares, autoridades, técnicos y músicos. / OLIDEN

Fotografías y partituras del insigne músico reposan ya en el corazón de Aprendices |

KEPA OLIDEN ARRASATE.

La casa de la música Juan Arzamendi llevará en el corazón al insigne músico mondragonés que le da nombre. Una selección de fotografías, partituras y actas oficiales del ayuntamiento se guardan en la 'primera piedra' sobre la que se edificará la nueva sede de la música en la antigua Escuela de Aprendices. Una obra presupuestada en 5,5 millones de euros y que la firma constructora Lurgoien terminará en el plazo de 20 meses.

Familiares de Arzamendi, autoridades, responsables técnicos de la obra y del ayuntamiento y representantes de la Escuela de Música y del coro Goikobalu Abesbatza se dieron cita el lunes entre los desnudos muros de Aprendices para participar en la colocación la primera piedra de la futura casa de la música. Una urna de metacrilato hizo las veces de 'primera piedra' y en su seno fueron depositadas fotos, partituras y actas.

La alcaldesa María Ubarretxena introdujo las actas correspondientes al acuerdo plenario de 2007 en aprobación de la reforma integral de Aprendices y de 2017 de aprobación del proyecto de obra.

La directora de Arrasate Musikal Marta Izagirre, cargo que estrenó el propio Arzamendi en 1972, introdujo la partitura del himno que este compuso para la academia. Tras ella, Juan Antonio Barriocanal, presidente de Goikobalu Abesbatza, depositó en la urna la partitura de la marcha Oihuska de Arzamendi acompañada de una fotografía de la coral arrasatearra.

Por último, la viuda de Juan Arzamendi, Inés Ceciaga, acompañada por sus hijos Juanjo, Alberto y Eduardo y varios nietos así como por José María Arzamendi -único de los hermanos que vive- y su esposa Conchita Elorza, depositaba dos fotografías de la Banda Municipal con Juan Arzamendi a la batuta durante el pasacalle del día de Santa Cecilia de 1960. Agregaron una partitura del 'Himno de San Juan' con cuya elección quisieron transmitir «los muy mondragonés que sentía nuestro padre» explicaba su hijo Eduardo.

Vaciado interior

El vaciado interior del edificio de Aprendices comenzó el pasado 20 de agosto. La demolición ha sido un trabajo «delicado que ha obligado a apuntalar el edificio y estabilizarlo por dentro» explicaba una de las responsables técnicas de Lurgoien.

Las fachadas permanecen sujetas mediante varios 'cinturones' perimetrales que cosen las fachadas y que además van arriostrados con unas barras interiores a modo de vigas que van de lado a dado que hacen que el edificio se mantenga estable.

Una vez colocada la primera piedra, los trabajos proseguirán con la excavación de un sótanos para las instalaciones y un semisótano donde se alojará una parte del patio de butacas del salón de actos o auditorio con capacidad para 174 localidades .

El proyecto firmado por el arquitecto de LKS Diego Rodríguez sitúa en la planta baja este auditorio de 240 metros cuadrados y capacidad para 174 espectadores. Destina la planta baja a un uso compartido entre Arrasate Musikal y Goikobalu Abesbatza y contará con sendas salas de ensayo para la orquesta de Arrasate Musikal y para el grupo de percusión, además de la recepción.

La primera planta distribuirá su superficie entre salas de instrumentos (15), aulas de lenguaje musical (5), 2 salas de estudios y un taller musical, todas ellas para uso exclusivo de la escuela de música de Arrasate Musikal.

La segunda planta será compartida por Arrasate Musikal y Goikobalu. Esta coral dispondrá de una sala de ensayo, tres más de ensayo por cuerdas y otra de reuniones. Por su parte, Arrasate Musikal contará con sendas dependencias para la Big Band, para violonchelo-contrabajo, para trombón-tuba-bombardino y para ballet.

La tercera y última planta de la futura casa de la música dispondrá de una terraza descubierta con escenario. Ocupará una superficie de 150 metros cuadrados y tendrá capacidad para un centenar de personas. Será un lugar perfecto para llevar a cabo eventos musicales o escénicos al aire libre siempre que la meteorología acompañe.

Por su parte, Arrasate Zientzia Elkartea, que también asistió a la colocación de la primera piedra, investiga los restos de la primitiva ferrería de Zaldibar -llamada Olazarra- que José María Resusta 'Maixor' compró al conde de Monterrón en 1869 para construir una moderna empresa de Cerrajería, y que constituiría el embrión de la 'futura' Unión Cerrajera (1906) de la que nacería la Escuela de Aprendices inaugurada en otoño de 1939.

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