PNV y PSE aprueban un presupuesto «constructivo y prudente» para 2019

Estreno. El nuevo concejal de EH Bildu, Josemi Salaberri, a la derecha de Eneko Barberena. / OLIDEN
Estreno. El nuevo concejal de EH Bildu, Josemi Salaberri, a la derecha de Eneko Barberena. / OLIDEN

Por contra, la oposición en bloque rechaza unas cuentas de 33,37 millones de euros. El nuevo concejal de EH Bildu, Josemi Salaberri, asumió el cargo en sustitución de la fallecida edil Amaia Larrañaga

KEPA OLIDEN ARRASATE.

El gobierno municipal formado por PNV y PSE ha aprobado con la mayoría que le dan sus 11 votos unos presupuestos «constructivos, prudentes y realistas», en palabras de la portavoz jeltzale Anuska Ezkurra. Las cuentas para el año que viene ascienden a 33.379.335,72 euros, un 3,5 % más que en 2018.

Son, además, los últimos de la legislatura 2015-2019, y en ellos vuelven a tener un peso importante las partidas destinadas a la financiación de proyectos considerados estratégicos, como 'Juan Arzamendi Musika Eskola' y 'Kulturola', con unas dotaciones económicas de 1.080.000 euros y 500.000 euros, respectivamente, lo que equivale al 39% del total del capítulo de inversiones para 2019. Ezkurra remarcó que con estos desembolsos el proyecto de la escuela de música de aprendices «quedaría financiado al 100%, y el de Kulturola, al 70%».

El capítulo de inversiones para 2019 ascenderá en su conjunto a 4,07 millones de euros, e incluirá muchos otros proyectos, entre los que por su cuantía destacan la reurbanización de Araba etorbidea (200.000 euros), la compra de bienes patrimoniales (300.000), mejora de las aceras en Santa Teresa-Agerre (200.000), en Gipuzkoa etorbidea (100.000), asfaltados (200.000), mejora de parques infantiles (125.000), ascensor de Erguin (100.000), inversiones en enseñanza (100.000), en instalaciones deportivas (150.000), en el mercado de abastos (60.000)...

La portavoz del gobierno subrayó, asimismo, que en el ejercicio 2019 «se liquidará totalmente la deuda con los bancos, destinándose a ello 316.456,75 euros». Así, la situación económico-financiera del ayuntamiento al final de la legislatura será inmejorable, concretamente, de una situación de deuda cero, y permitirá que el equipo de gobierno de la próxima legislatura tenga las manos libres para llevar adelante aquellos proyectos que estime convenientes.

A este respecto Ezkurra recalcó la vocación del PNV de impulsar la construcción de un nuevo polideportivo como proyecto estratégico de la legislatura 2019-2023.

Presentación de Salaberri

Los presupuestos para 2019 se aprobaron en un pleno que arrancaba con la jura del cargo «por imperativo legal» del nuevo edil de EH Bildu, Josemi Salaberri, sustituto de la fallecida Amaia Larrañaga. El nuevo corporativo se estrenó en una sesión en la que menudearon las críticas contra las cuentas de 2019, y que subiría de temperatura con el debate de una moción de Baleike-Podemos e Irabazi (Ezker Anitza-IU), solicitando el cese del presidente de la comisión de Igualdad, Ander Garay (PNV), por su «inoperancia» en la gestión de un reciente caso de violencia doméstica en la que se veía envuelto un edil socialista miembro del gobierno local.

Ezkurra pidió la inmediata retirada del texto. Los representantes de Irabazi y Baleike negaron con firmeza que se trate de una cuestión personal, y enmarcaron la moción en la «legítima crítica a la gestión política de la comisión de igualdad». Por su parte, el edil socialista Óscar García acusó a Baleike e Irabazi de «haber esperado como hienas a la carroña política para hacernos daño a Ander Garay y a mí».

La moción fue finalmente desestimada con los 11 votos de PNV y PSE. La oposición formada por EH Bildu (6 por la inasistencia de una edil), Baleike (2) e Irabazi (1) volvía a quedar en minoría, al igual que en la votación del presupuesto de 2019.

Tanto Baleike como Irabazi presentaron sendas enmiendas a la totalidad que fueron también desestimadas, y EH Bildu explícitó un rechazo que va más allá de unos presupuestos que «no responden a las necesidades de la ciudadanía». Eneko Barberena censuró el modelo que «pone el cemento por encima de las personas», e hizo extensiva la desaprobación de su grupo «a toda la legislatura 2015-2019».

Barberena criticó que, «cuatro años después, los comercios continúan cerrando sin remedio, seguimos con malos datos de empleo, sin recinto para funerales civiles, con muchos ciudadanos en situación de emergencia, con humedades en Amaia, sin aparcamiento para autocaravanas...».

A las críticas por este estilo de gobernanza basado en la «improvisación», Baleike le añadía la gestión «chapucera y autoritaria» de PNV-PSE. «No nos podéis pedir que apoyemos tamaña chapuza», les espetaron, al tiempo que criticaban que urbanismo y obras se llevan el 40% frente al 3,2% de Empleo, 7% de Servicios Sociales, 1,2% de Igualdad...».

Por su parte, Juan Luis Merino, de Irabazi, criticó la «visión cortoplacista» y el «electoralismo» de un presupuesto ajeno al «desempleo, la pobreza y las situaciones de exclusión social que han ido en aumento en Arrasate».

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