San Andrés pide caminos públicos rurales «útiles y sin barreras»

Excavación. La perforación y construcción del túnel cortó el camino público que iba de Tokialai (Boliñete) hasta Mandoain./OLIDEN
Excavación. La perforación y construcción del túnel cortó el camino público que iba de Tokialai (Boliñete) hasta Mandoain. / OLIDEN

Reclaman recuperar el camino de Tokialai a Mandoain cercenado desde las construcción del túnel de Olandixo

KEPA OLIDENARRASATE.

Los derechos de tránsito por caminos rurales públicos son fuente inagotable de conflictos vecinales. Una de estas disputas tiene lugar en el barrio rural de San Andrés, donde la colocación sendos cerramientos «entorpecen el libre paso de viandantes y vehículos autorizados» por los caminos públicos o 'zordanbides' de Lauaxeta a Mandoain y de Tokialai a Mandoain.

Un enfrentamiento que está tensionando la convivencia y que los afectados han denunciado reiteradamente. El pasado verano un total de 35 vecinos y usuarios rubricaron un escrito reclamando al ayuntamiento la eliminación de estas dos polémicas barreras, una instalada en Olandixo, interrumpiendo el camino a Miraballes, y la otra en Tokialai, entorpeciendo el camino que sube desde la carpintería San Josepe (frente a Fagor).

En el mismo escrito solicitaban además la recuperación de este camino público que va hacia Mandoain. Dicho 'zordanbide' lleva 7 años cercenado como consecuencia de la construcción del túnel de Olandixo, inaugurado en julio de 2010. La boca sur del mismo (hacia Mugarritte) se llevó por delante una parte de este camino tradicional interrumpiendo un paso que los baserritarras de la zona necesitan para las labores de gestión de sus plantaciones forestales. Esta pérdida supone un menoscabo del «patrimonio municipal» advierten los baserritarras. Desgraciadamente ni la Diputación Foral ni el ayuntamiento repararon en el perjuicio que esta obra ocasionaba a este camino rural.

Por entonces el consistorio aún no había confeccionado el inventario de caminos rurales públicos que se completó en 2015. Este inventario identifica todos los caminos públicos rurales con vistas a su preservación y mantenimiento. Pero el de Tokialai a Mandoain no llegó a tiempo, como tampoco lo hizo el camino de va de Aranguren a Bakue, en Musakola, cortado también como consecuencia de las obras de la autopista AP-1.

En el caso de San Andrés, el Ayuntamiento trata ahora con Bidegi de buscar el modo de restituir el camino interrumpido. Pero fuentes municipales señalan que resulta «técnicamente complicado recuperar un camino en condiciones que no sea un simple sendero.

Las barreras de la discordia vecinal en San Andrés también 'salpican' en alguna medida al ayuntamiento. Estos acusan al consistorio de «manga ancha» por haber «permitido» la colocación de las barreras entorpeciendo un paso público. En el caso de Olandixo esta 'tolerancia' municipal obedecería a la necesidad de impedir el paso de animales salvajes a los cultivos y huertos. Y en el de Tokialai, prevenir que niños y perros puedan en un descuido salir a la carretera. Pero los vecinos no comparten esa justificación. «Que las coloquen en su propiedad y respeten el camino público», claman. Las barreras, en todo caso, no se pueden cerrar con llave y en ellas ha de figurar un cartel notificando que el paso es libre y público.

 

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