Amaia Albes: «Cuando Cayetana Guillén mencionó mi vestido en las redes fue la bomba»

La diseñadora arrasatearra Amaia Albes viste a una novia en el día de su boda./JOSU TORREALDAY (TAOM WEDDINGS)
La diseñadora arrasatearra Amaia Albes viste a una novia en el día de su boda. / JOSU TORREALDAY (TAOM WEDDINGS)

Amaia Albes Diseñadora de moda

KEPA OLIDENARRASATE.

La joven diseñadora Amaia Albes (Arrasate, 1989) se está labrando un nombre con mayúsculas en el mundo de la moda. Dos de sus modelos han desfilado este año por las alfombras rojas de los festivales de cine de Cannes y de Donostia y sus creaciones han saltado a las páginas de revistas tan importantes en el sector como Elle o Vogue.

-Sus diseños triunfan en la alfombra roja de Cannes o Donostia. ¿Cómo le hace sentir eso?

-Estoy muy contenta y feliz. La verdad es que es un reconocimiento a todo el trabajo que he realizado hasta ahora. Muchas veces los diseños que realizo, aparte de los nupciales, son especiales y verlos en vivo sobre la alfombra y con gente importante me llena mucho.

«Cuando trabajo con una cliente siempre me baso en su personalidad para diseñar su vestido»

-¿Cómo se gestó el vestido que lució Amaia Remírez en el festival de cine de Cannes?

-Lo de Amaia Remírez en Cannes surgió a raíz de un vestido mío que la donostiarra Nagore lució en la entrega de los premios Goya de 2016 acompañando al realizador argentino Axel O'Mill. Nagore supo que Amaia Remírez buscaba algún modelo para el Festival de Cine de Cannes y le habló de mí. Ella me llamó, vino a verme y le propuse diferentes vestidos y looks hasta que escogimos un modelo largo de gala, con un poquito de cola, con la parte superior negra y la inferior blanca, y con transparencias en la espalda con pedrería de cristales en un tono plata oscuro.

-¿Y lo de Cayetana Guillén Cuervo en el último Zinemaldia?

-El Clúster de moda de San Sebastián recabó propuestas de varios diseñadores vascos para enviárselas a los estilistas que visten a las presentadoras y actrices que acuden al Zinemaldia, que reciben propuestas de todo el Estado. Tras una criba, me llamaron para pedirme un vestido para una clienta, sin nombres. Envié el vestido a Madrid y tres días antes de la apertura del Zinemaldia me comunicaron que el modelo lo vestiría Cayetana Guillén Cuervo y me pidieron permiso para cogerle el bajo.

-¿Cómo era el vestido?

-Era un vestido blanco de corte sencillo. Tejido crepe de mucha caída en color blanco roto. Con detalle de cristales en costados acentuando figura. Escote delantero y espalda en pico.

-Estos paseos por la alfombra roja son una inmejorable publicidad.

-Desde el instante en que Cayetana mencionó mi vestido en las redes sociales fue la bomba. El modelo ha aparecido en todas las revistas más importantes del mundo de la moda, como Elle, Vogue, In Style, Hola... A raíz de ellos me han entrevistado en Televisión Española, Euskal Telebista y en diferentes medios. Para mí ha sido un espaldarazo importante en mi carrera profesional. Todavía estoy recibiendo felicitaciones.

-Pero todo esto, ¿se ha traducido en un incremento de pedidos, encargos, ventas...?

«Mi estilo combina la elegancia con un toque rockero y vestidos de novia 'desmontables'»

-No sabría cuantificar con exactitud cómo está repercutiendo toda exposición en mi negocio. Pero lo cierto es que ahora me conoce mucha más gente y he recibido muchas llamadas de mujeres que han visto mis vestidos y que proyectan casarse y quieren que les diseñe su vestido nupcial

-¿Qué tipo de creaciones realiza y a qué clientela se dirige?

-El grueso de mi trabajo se concentra en diseñar y confeccionar vestidos de novia. También trabajo, aunque menos, con vestidos de madrinas, hermanas de novias y algún invitado especial. Recibo muchos encargos, aparte del Alto Deba, de Vitoria, San Sebastián, de la costa guipuzcoana e incluso de Navarra.

Vestidos «desmontables»

-¿Cómo definiría su estilo?

-Cuando trabajo con una cliente siempre me baso en su personalidad. Intento que sean ellas mismas. Pero cuando diseño para una ocasión especial o porque me apetece hacer un modelo que tengo en mente, diría que mi estilo combina elegancia con un toque rockero, un poco cañero. Los vestidos de novia un poco menos quizás, pero sí que las clientes me comentan que se nota que son creaciones mías. Porque tienden a ser un poco diferentes. Son más reconocibles y se caracterizan porque son 'desmontables'. El que las novias aparezcan con un vestido de un estilo más voluminoso y que de repente para el baile cambie totalmente el vestido. Que se quiten una falda y tengan otra por debajo, por ejemplo. Eso sí es más característico mío.

-¿Qué le llevó a embarcarse en el mundo del diseño de moda?

-Me viene de pequeñita. Yo cosía con mi abuela con 11 años. Cuando empezó a perder la vista por las cataratas comenzó a enseñarme encargándome labores que ella ya no podía realizar. Me picó la curiosidad por la costura y como de adolescente no me gustaba la ropa comercial, siempre la cambiaba y la modificaba a mi gusto.

-Todo el proceso de diseño y confección ¿lo hace sola en su taller?

-Desde el momento en que atiendo a las clientas aquí y realizó los diseños con ellas, les hago propuestas personalizadas, empezamos a pensar en los tejidos, empiezo a trabajar los patrones, corto, confecciono, pruebo... todo lo hago yo aquí. No me desplazo al domicilio de las clientes, salvo en el caso de las novias para vestirlas el día de la boda.

Siete años en la brecha

-¿Cuándo abrió este atelier?

-Llevo con el negocio 7 años, y en febrero se cumplirán 4 desde que inauguré el atelier de la calle Deba Hiribidea, 3 (casas de Gelma). Los anteriores estuve en la incubadora de empresas del edificio Zaldibar.

-Imagino que sus diseños son exclusivos y siempre por encargo.

-Efectivamente, lo hago todo a medida. Al principio hice algunas cosas para caballeros, pero luego me decanté por el mercado femenino porque me inspira más y el abanico de opciones es bastante más amplio. Todo lo que diseño y confecciono son piezas artesanales y únicas. No es una tienda donde comprar algo ya confeccionado. Los modelos que guardo aquí constituyen un showroom o escaparate de ideas a modo de muestrario, pero todas las piezas son exclusivas.

-Qué tal va el diseño de moda en estos tiempos de ropa low cost?

-Hace diez años pegaba muy fuerte el low cost pero creo que hoy en día esa tendencia está remitiendo un poco. La gente se da cuenta de lo que hay detrás de esa ropa barata, tanto en términos de condiciones laborales como de calidad, y sabe que la durabilidad de esa prenda no es comparable a la de una abrigo hecho a medida, que es para toda la vida. Creo que cada vez se valora más la mano de obra en este oficio. Me ocurre mucho con las novias. Desde el momento en que empiezo a probar con ellas el vestido se dan enseguida cuenta del trabajo que hay detrás de esta tarea artesanal y de cuántas horas dedico a su vestido.

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