Alto a los camiones en Garagartza

Un camión con piedra de la cantera de Markina se salta la prohibición de circular por el núcleo urbano de Garagartza. / DV
Un camión con piedra de la cantera de Markina se salta la prohibición de circular por el núcleo urbano de Garagartza. / DV

Arrasate Aurrera! se hace eco de la queja por el paso de camiones por el barrio rural | Transportes pesados y hormigoneras circulan por áreas pobladas y no por el túnel de Olandixo y el desvío de Atxabalpe

KEPA OLIDEN ARRASATE.

El barrio rural de Garagartza ha visto perturbada su apacible vida desde que «hace unos cuatro meses» se reanudaran las obras de construcción del Tren de Alta Velocidad. El problema, explicaba Tomás Errarte, del caserío Murri, no son los trabajos en sí, que al fin y al cabo transcurren monte arriba, sino el tráfico pesado que traen aparejado. El incesante trajín de camiones de gran tonelaje que surten de piedra y de hormigón a la obras de construcción del TAV «constituyen una amenaza y un peligro» para los garagartzarras.

Sin embargo, este tráfico pesado de tráileres y hormigoneras «atraviesa por el centro de Garagartza» en lugar de hacerlo por el desvío de Atxabalpe. Esta suerte de minivariante fue en su día costeada por la cantera de Kobate justamente para evitar el tránsito de camiones por el barrio. Tomás 'Murri' señalaba que los camiones que abastecen de piedra al TAV «eluden desviarse por la variante de la cantera porque les es más cómodo y más rápido atravesar el barrio». Incluso «algunos de estos vehículos pesados se meten por el aparcamiento de Fagor y tras girar a la altura de las huertas ecológicas municipales, atraviesan por la zona de chalets».

Tomás Errarte, desde su caserío familiar enclavado a la entrada del barrio, es testigo, y sufre en propia carne, las consecuencias de este tráfico de camiones que han roto la calma de los garagartzarras. Su queja y su inquietud ante esta situación fue transmitida meses atrás por la comisión del barrio al ayuntamiento. Y el consistorio tomó cartas en el asunto «colocando hará un par de meses una señal vertical prohibiendo el paso a todo vehículo de más de 3,5 toneladas». Esta señal, instalada unas pocas decenas de metros más abajo del caserío Murri, «es ignorada olímpicamente por muchos de los camiones del TAV, que continúan atravesando Garagartza con toda tranquilidad». Las llamadas de atención a los chóferes, apuntaba Tomás Murri, «solo conducen a que los camioneros, en el mejor de los casos, se desentiendan, y, en el peor, te contesten de malos modos».

Por Uribe también

La circulación de camiones vinculados a las obras del TAV que exaspera a los garagartzarras se deja sentir también en el núcleo urbano de Arrasate.

La candidatura electoral ciudadana constituida para las próximas elecciones municipales con el nombre de Arrasate Aurrera! se ha hecho eco de esta cuestión en una queja formal a la que ayer daba entrada oficial en el BAZ. En ella, Ramón Ugalde, alcaldable por esta lista independiente, constata que algunos de estos camiones circulan habitualmente por la calle Alfonso VIII, el Paseo Arrasate y Uribe Auzoa, para rematar su travesía por núcleos urbanos atravesando Garagartza.

Por eso interpela al ayuntamiento para que explique por qué motivo estos camiones no se desvían por el túnel de Olandixo y toman asimismo el desvío de Atxabalpe para sortear Garagartza. «¿Por qué el ayuntamiento no obliga a estas grandes empresas a cumplir las normas de tráfico?». Precisamente, en el momento de presentar esta queja sus impulsores observan con incredulidad el paso de un camión hormigonera desde Maala a Laubide por el tramo restringido al tráfico de Garibai.