Una acacia para presidir la fiesta

2012. Carreras en el balcón consistorial cuando el chopo se precipitó contra la fachada del ayuntamiento. / K.O.
2012. Carreras en el balcón consistorial cuando el chopo se precipitó contra la fachada del ayuntamiento. / K.O.

Xabier Herrarte relevará hoy al veterano 'Porru' en la dirección de la izada del árbol

KEPA 0LIDENARRASATE.

El año pasado fue un fresno y esta vez será una acacia. El chopo dejó de presidir los sanjuanes desde que se agotó el filón de la vieja chopera de San Prudencio. Aquellos retoños plantados por escolares de las décadas de los año 50 y 60 envejecieron mal y tuvieron que ser talados por seguridad.

A falta de chopos, los servicios técnicos municipales echaron mano el año pasado de un fresno que crecía en la recién adquirida finca de Etxezarreta. Para este año han encontrado en las inmediaciones de Mojategi una acacia «de 18 metros y alrededor de una tonelada de peso». Xabier Herrarte, 'heredero' de José Luis Etxebarria 'Porru' en la dirección técnica de la izada, facilitaba las dimensiones del árbol cuya colocación inaugura oficialmente las fiestas de San Juan.

La madera de la acacia es más densa que la del chopo, por eso, a igual medida, es más pesada. El veterano 'Porru', sin embargo, atenuaba la preocupación que esta circunstancia genera entre los encargados de izar el tronco. «Al llevar varios días talado, el tronco se va secando y pierde peso», advertía.

Pocos pueden discutir la erudición y la maestría de 'Porru' en la tarea alzar a mano el chopo de San Juan. Lleva la friolera de 36 años dirigiendo esta delicada operación. Este atxabaltarra de Izurieta era un joven guardia municipal novato cuando retó a los mondragoneses a «que no hay huevos de levantar el chopo a mano como en Aretxabaleta». Le dieron luz verde e inmediatamente se puso en contacto con dos expertos: «mi difunto hermano Alberto y mi vecino Jorge Zubizarreta». Bajo su experta guía y provistos de «cuerdas y palancas que traje de Izurieta», el chopo era izado por primera vez de forma artesanal.

La tradición cuajó y desde entonces se ha venido repitiendo puntualmente cada 23 de junio como mandan los cánones. Algunas veces con mejor o peor fortuna, y desde hace una docena de años con la inestimable ayuda del sistema de poleas diseñado por el jubilado aparejador municipal Manolo Añibarro.

Este procedimiento ha contribuido a reducir notablemente los riesgos que siempre entraña alzar un tronco de cientos de kilos de peso en una plaza rebosante de espectadores. Y sustos no han faltado. Uno de los más gordos que recuerda 'Porru' se produjo «hace muchos años cuando el tronco cayó entre el kiosco y la fuente y una persona resultó herida con una fractura de cadera».

En 2008 se produjo una accidentada izada en medio de un aguacero veraniego. Entre las prisas por concluir el trabajo cuando arreciaba la tormenta, las cuadrillas de jóvenes se precipitaron en su cometido, y el chopo, que no sobresalía ni por su envergadura ni por su tamaño, se vino abajo y fue a caer sobre el público que seguía la operación desde la calle Erdikokale. Afortunadamente, el tronco impactó contra la base de piedra de la farola situada delante del bar Kajoi, sin que nadie resultara herido.

La fortuna volvería a sonreír a Arrasate cuando en 2012 el chopo fue a caer contra el balcón consistorial. El único 'herido' con algún rasguño fue un concejal -Josu Pereda- que en aquellos momentos presenciaba el evento junto otros corporativos.

La masiva afluencia de jóvenes participantes fue precisamente la causa de que la alzada resultara un fiasco. Eran tantos los jóvenes que tiraban de las sogas anudadas a las poleas dispuestas en la tercera planta del edificio consistorial, que las fuerzas se descompensaron, el tronco fue caer contra la fachada del ayuntamiento y ambas poleas terminaron inutilizadas. La derecha, arrancada de cuajo, fue a caer sobre la plaza junto con el chopo que se desplomaba.

A la vista del peligro que implicaba levantar el chopo sin el auxilio de las poleas, se optó por la prudencia y finalmente se recurrió a la grúa para levantar el chopo en la única izada fallida que se recuerda desde 1984.

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