El Alarde del Moro, una tradición adaptada a los nuevos tiempos

Alarde. Salva de fusilería en el tramo final del Alarde del Moro. /  JOSE MARIA LÓPEZ
Alarde. Salva de fusilería en el tramo final del Alarde del Moro. / JOSE MARIA LÓPEZ

Lander Domínguez se estrena como 'General' en la marcha a partir de las 19.00 horas

NAIARA GONZÁLEZ ANTZUOLA.

El Alarde del Moro, regresa esta misma tarde a las 19.00 horas y lo hace con cambios. Lander Domínguez será el nuevo capitán, después de que el año pasado Joseba Iparragirre se despidiera del cargo que ocupó durante dieciocho años.

El papel del capitán ha ido pasando de mano en mano entre anzuolanos de distintas generaciones. Son muchos los vecinos que han disfrutado de este honor. En la década de los cuarenta el recordado Inocencio Jauregi había heredado la responsabilidad de ensalzar a los antzuolarras en la Herriko plaza. En 1945 pasó la responsabilidad a Juan Irizar, que fue reconocido como líder de la formación militar y conservó el cargo hasta el 1975, año en el que Jose Luis Kortabarria tomaría su legado y permanecería como dirigente del Alarde hasta 1999. Después fue Iparragirre quien aceptó el reto y conoció de primera mano la transformación del personaje a los nuevos tiempos.

Ya está todo listo. Este rito histórico y folclórico, que se ha ido transmitiendo de generación en generación, ensalza dos acontecimientos: la revista de armas y de la milicia municipal, por un lado, y, por otro, la batalla que los antzuolarras libraron contra los moros en Valdejunquera en el año 920.

El desfile que recorrerá las calles, la música, los dantzaris, los txistularis, las dulzainas, las descargas de cañones y fusiles y el olor a pólvora serán los protagonistas de la jornada.

El discurso, que por primera vez pronunciará Lander Domínguez, será uno de los momentos más emotivos. Como ya es costumbre desde que se aprobara en 1980, el acto se desarrolla en euskera. Además, desde el año 2011 en adelante, se hace en el euskera antzuolarra, lo que le distingue de todos los demás Alardes.

El año 2006 fue decisivo, pues el Ayuntamiento tomó la decisión de analizar las razones por las cuales la participación popular del Alarde iba disminuyendo. Eusko Ikaskuntza se encargó de realizar una investigación y, en base a los resultados, el Alarde del Moro ha ido evolucionando con los tiempos. Se ha creado un grupo para la renovación del Alarde, 'Alardea biziberritzeko taldea', que está formado por representantes municipales, miembros de la Asociación y antzuolarras, en general.

El discurso se ha adaptado a los dos géneros, con la intención de ser más inclusivo y de actuar con perspectiva de género. De hecho, también se ha optado por suavizarlo, readecuando el lenguaje, añadiendo nuevos textos y haciendo referencias a la diversidad lingüística y cultural.

La figura del Moro se ha dignificado, superando la dependencia que hasta el momento manifestaba con respecto al capitán y se le otorga un mayor protagonismo. Además, aparece montado a caballo, vestido con elegancia, acompañado de un guardia y un grupo de músicos propios.

Las mujeres, aunque ya estaban presentes en el desfile, fue en 2009 cuando pudieron asumir roles de mayor importancia, como ser fusileras o cañoneras, entre otros.

Por otro lado, se otorgó mayor relevancia a la escenografía, tratando de manera muy cuidadosa tanto las danzas como la música, con el asesoramiento de Valen Moñux.

El Alarde del Moro ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos sin perder la esencia de la tradición, ni el atractivo para vecinos y forasteros.

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