Por un consumo local y estacional

Tenderos. El bergararra Andoni Larrañaga y el arrasatearra Gaizka Andoni atienden el comercio. /
Tenderos. El bergararra Andoni Larrañaga y el arrasatearra Gaizka Andoni atienden el comercio.

Ereindajan abre una tienda de alimentación en la antigua sede Emaús en Zaldibar

KEPA OLIDEN

La asociación Ereindajan se ha embarcado en un proyecto tan antiguo como poco revolucionario: promover el consumo de productos locales en su estación correspondiente. Esta pauta que durante siglos ha observado la humanidad se fue al garete con la globalización, brindándonos cerezas en Navidad, tomates en enero y otras muchas 'herejías' alimentarias del estilo, no pocas veces con vuelos transoceánicos de por medio.

Ahora que es posible encontrar de todo en cualquier época del año, el centenar de socios agrupados en Ereindajan apuestan por una vuelta a los orígenes. Consumir productos locales y estacionales, argumentan, es más saludable, es más sostenible y fomenta la economía comunitaria. Los baserritarras y productores locales podrán conocer tiempos mejores si, como preconiza Ereindajan, recuperamos los hábitos de consumo de toda la vida y les compramos su producción.

Tienda en Zaldibar

Ereindajan, asociación constituida en Arrasate hace un par de años, ha pasado de las palabras a los hechos con la reciente inauguración de una tienda de comestibles en Zaldibar. Esta asociación ha alquilado el local de 100 metros cuadrados que antes ocupaba la Fundación Emaús, junto a la Policía Municipal.

Este comercio no es un negocio al uso. No persigue el lucro económico sino constituirse en un punto de venta donde comercializar productos frescos -frutas y verduras- cultivados por baserritarras del Alto Deba, ya sean agricultores ecológicos o convencionales.

Evidentemente, la oferta de productos va mucho más allá de los que produce nuestra comarca, y, como detallaba el bergarés Andoni Larrañaga, encargado de la tienda junto con el arrasatearra Gaizka Mena, en la tienda se venden cereales, legumbres, arroz, pasta, pan, aceite, conservas, vino, cerveza, sidra... Todos ellos elaborados por productores guipuzcoanos, alaveses o navarros, muchos de ellos ecológicos.

El muestrario incluye asimismo productos importados de otros países europeos, como las leches de soja, avena o arroz, todas con el sello ecológico, así como café y chocolate de la red de Comercio Justo de la oenegé local Harreman.

Socios

La tienda de Ereindajan está abierta a todos los consumidores, pero los socios pueden beneficiarse de descuentos en los precios así como otras ventajas como la prioridad en la adquisición de productos cuando haya cantidades limitadas o en la asistencia a charlas, cursillos e iniciativas similares que se organicen en esta sede, que nace con vocación de «ser más que una tienda».

El aramaioarra Asier Agirre, presidente de la asociación, cifraba en alrededor de un centenar el número de socios con que cuenta actualmente Ereindajan. Pero el objetivo es lograr al menos 250 «para poder así garantizar la sostenibilidad económica del proyecto». Cada socio paga 90 euros al ingresar y después una cuota anual de 30 euros.

 

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