El hotel Azkoaga cierra sus puertas

El hotel Azkoaga cierra sus puertas

«Mucha gente ha creído en este proyecto y se ha intentado sacar adelante, pero no ha podido ser», reconoce su responsable Valentín Gómez

JOXEBI RAMOS ESKORIATZA

Hace unos días los eskoriatzarras se vieron sorprendidos al ver un papel pegados en las cristaleras del hotel Azkoaga enea en el que se anunciaba su cierre. La nota, escrita en inglés, castellano y euskera indicaba escuetamente que «sentimos comunicar a nuestros clientes que este establecimiento no volverá a abrir sus puertas. Gracias a todos los que habéis creído y colaborado en este proyecto. Azkoaga Enea».

La crisis económica actual ha hecho que tanto el hotel como el bar no puedan volver a abrir sus puertas. Valentín Gómez Kerejeta era el que llevaba las riendas del hotel y del bar, que abrieron sus puertas al público en agosto de 2007. Siete años después la crisis ha hecho que tengan que cerrarlas. La conocida por todos como 'la casa del estanco', tuvo que reformarla totalmente Valentín para transformarla en el hotel y bar, situado en el piso cero del edificio. Eso sí, mantuvo intactas las cuatro paredes principales, tratando de conservarla como era antiguamente.

Gómez llegó a Eskoriatza para regentar el estanco que estaba en los bajos de ese edificio y que tenían sus tías. Se le ocurrió poner en marcha un proyecto que como dice Valentín Gómez «se ha intentado sacar este proyecto adelante en el que mucha gente ha creído. Y quiero agradecer a todo el mundo por ello. Pero no ha podido ser. Desde que abrimos no hemos sido capaces de superar la crisis económica y hemos tenido que cerrar. Los gastos eran superiores a los ingresos y no se podía mantener la estructura en conjunto, tanto del bar como del hotel».

Se abre otra puerta

En la actualidad trabajaban ocho personas entre el bar y el hotel. Valentín siempre ha colaborado en eventos culturales de la localidad. La última de las actuaciones que ofreció en su negocio quedará en la memoria de los que acudieron a la misma. El pasado 18 de julio y dentro del festival 'Errekan gora', Anje Duhalde ofreció un concierto acústico entre esas cuatro paredes.

Como señala Valentín, «nosotros hemos intentado hasta el último día, dedicándonos a tope, y dándolo todo, no hay por qué hacerlo de otra manera. Hasta el último día». Para el responsable del recinto hostelero «hemos terminado una etapa y empezamos otra. En principio no hay planes. Ahora hay que hacer un cierre lo más ordenado posible y una etapa nueva. Ha sido una etapa espectacular a nivel de dedicación, esfuerzo y satisfacciones. He conocido a muy buena gente. Y bueno ya saldrá otra cosa. La vida lo que tiene es eso, a la vez que cierras una puerta abres otra. Nos queda el recuerdo de estos siete años de buenos recuerdos compartidos con todos, tanto con los compañeros de trabajo, como con los clientes del hotel Azkoaga y su bar».