Diario Vasco

San Sebastián, 17 may (EFE).- El Festival de Blues de Hondarribia había tenido de su parte el respaldo del público desde su puesta en marcha, pero este evento gratuito no celebrará el próximo mes de julio su decimocuarta edición, mientras que la de 2020 está más que en el aire.

El Ayuntamiento de la localidad guipuzcoana, principal sostén económico del Hondarribia Blues, ha explicado en un comunicado que ha decidido abrir "un paréntesis" de un año para analizar la "mejor manera de colaborar" con el festival con el fin de mantenerlo en 2020 "en el mismo nivel de éxito alcanzado" y a la vez "con pleno y riguroso sometimiento a la normativa administrativa".

La promotora Blue Vision, su organizadora, ha difundido otra nota en la que remite a un "comunicado oficial" que hará público en los próximos días en el que informará de "los detalles" que han motivado la suspensión de esta edición, así como "del futuro que aguarda a este acontecimiento musical".

El consistorio dice que, "debido a la envergadura que ha alcanzado este evento y al gran esfuerzo económico que supone para el Ayuntamiento, se debe abrir un periodo de reflexión sobre la mejor forma en que vaya a realizarse" la colaboración con el festival".

Sobre el Hondarribia Blues Festival han coexistido siempre el deseo de consolidación y las dudas sobre su continuidad, despejadas año tras año por el apoyo del Ayuntamiento, que en 2018 revalidó su respaldo al aportar 280.000 euros a un presupuesto de 350.000.

La edición del pasado ejercicio fue definida como de transición al virar hacia un modelo en el que el consistorio salió de la organización, que quedó en manos de Blue Vision, equipo dirigido por Carlos Malles, alma mater del festival junto a su hermano Fernando, quien se descolgó del proyecto en 2016.

Del nuevo sistema se informó en la presentación del programa de la decimotercera edición el 25 de junio de 2018. Se dijo que permitiría empezar a preparar el festival antes sin tener que esperar a enero, es decir, a que se aprobaran los presupuestos municipales y con ello la partida destinada a este evento.

Malles lamentó entonces, como ya había hecho otras veces, que el festival no recibiera un mayor apoyo de las instituciones cuando tenía un presupuesto modesto y suponía un importante retorno económico para la localidad durante sus cuatro días de conciertos en diferentes escenarios, por los que han pasado grandes nombres del género.

Cinco meses después, el 20 de noviembre, según informa este viernes El Diario Vasco, el festival difundió en su perfil de Facebook un mensaje que hacía ver que las cosas no estaban siendo tan ágiles como se había previsto.

Comunicaban a agentes, bandas y proveedores que no podían garantizar la celebración de la edición 2019 y aseguraban que seguían "en la pelea" para poder hacer "un festival de blues en condiciones".

El Ayuntamiento señala en su nota de este viernes que, "durante este periodo necesario actual", no descarta que "se puedan organizar eventos y conciertos para que la relación creada entre Hondarribia y el blues se mantenga viva en espera de la celebración de una nueva edición del festival".