Diario Vasco

San Sebastián, 16 may (EFE).- Los jugadores de la Real Sociedad afrontan con esperanza el último encuentro de liga que puede clasificarles para Europa, aunque como ha recordado este jueves su capitán, Asier Illarramendi, que cumplirá su partido 200 contra el equipo catalán, no dependen de sí mismos y su trabajo será "ganar el partido y luego esperar".

Illarramendi se ha mostrado muy ilusionado con este partido después de una larga lesión que olvidó definitivamente el pasado fin de semana ante el Real Madrid en Anoeta, en los que disputó sus primeros minutos tras su recuperación.

"Hay sido más tiempo del que cualquier futbolista hubiera querido y todavía no estoy al cien por cien, todavía persisten algunas molestias", reconoció el futbolista que, no obstante, apuntó su nombre como candidato a entrar en convocatoria "si el entrenador lo considera oportuno".

Illarramendi, en una temporada irregular por esos problemas y el cambio de técnico, se refirió al otro encuentro clave en este final de temporada por la séptima plaza, el Sevilla- Athletic en el que los donostiarras necesitan la derrota rojiblanca, algo que para el capitán realista es posible ya que los andaluces "querrán acabar ganando en casa ante su afición".

El encuentro ante el Espanyol será, a juicio de Illarramendi "difícil" porque "tienen una plantilla muy buena como demostraron en la primera vuelta aquí en un partido en el que nos hicieron sufrir hasta el final", recordó.

No quiso evaluar todavía la temporada, pendiente de ese último encuentro, pero dijo que ve al equipo "mejor tras pasar unos momentos complicados después de ganar los tres últimos partidos ahora tenemos opciones".