Diario Vasco

San Sebastián, 14 ene (EFE).- El Koldo Mitxelena de San Sebastián es una de las instituciones culturales más conocidas de Gipuzkoa, aunque sobre todo entre los mayores de 50 años, según un estudio de la Diputación Foral, que ve necesario "reforzar la conexión" de este centro con los jóvenes y hacer un espacio al público infantil.

Ese mismo trabajo se tiene que realizar también con la población del territorio, más allá de San Sebastián y su comarca, que es donde más se conoce este equipamiento cultural.

Estas son algunas de las conclusiones del proceso de consulta y participación para la reforma y renovación del Koldo Mitxelena Kulturunea (KMK) que ha llevado a cabo el ente foral y en el que han tomado parte más de 2.000 guipuzcoanos, y al que también ha realizado aportaciones creadores y expertos del ámbito de la cultura.

Esta consulta se ha realizado como "un ejercicio de escucha", ha dicho en rueda de prensa el diputado foral de Cultura, Denis Itxaso, quien ha recalcado que la "innovación y modernización" del centro debe abordarse "atendiendo a las demandas y necesidades de los usuarios".

Ha explicado, que según el sondeo, el 65 % de los guipuzcoanos es favorable a una rehabilitación que solo rechaza el 4 %. "Hemos constatado que la ciudadanía hace suyo el Koldo Mitxelena, y que la mayoría entiende y comparte su reforma", ha destacado.

Existe una percepción "muy asentada", ha añadido Itxaso, de que el servicio de biblioteca, debe seguir siendo "el núcleo diferencial" de este centro, al que los usuarios sitúan como la segunda institución más conocida del territorio, por debajo del Museo San Telmo y por encima de Tabakalera y el Kursaal.

De hecho, ha señalado, que se ampliarán los espacios dedicados a la lectura, se crearán zonas de trabajo vinculadas y se mejorará la biblioteca, que mantendrá su "convivencia" con otras áreas.

Además de mejoras en el campo de las nuevas tecnologías, existe un deseo compartido de que se habiliten salas para el trabajo en equipo, un salón de actos con equipamientos para ofrecer un servicio más polivalente y un servicio específico para el público infantil.

Una de las apuestas, ha indicado el diputado foral, es abrir el centro "al conjunto de públicos" desde las edades más tempranas.

Se está trabajando en la posibilidad de que la planta de calle sea "más social", donde tendría cabida el público familiar, para que a medida de que se vaya subiendo a los otros pisos se gane en "silencio" porque hay que "cuidar mucho" esa "intimidad y ambiente de reposo".

Los ciudadanos creen también necesario que se de "mayor visibilidad" a las salas de exposiciones y que el edificio sea "ecorrespetuoso".

El proceso culminará con la exposición "Todas las bibliotecas del mañana", que se podrá visitar del 13 de febrero al 1 de junio y que mostrará distintos modelos de bibliotecas y centros culturales del mundo.

Un ciclo de conferencias y mesas de diálogo complementará la exposición sobre el KMK, cuya reforma arrancará en otoño y costará nueve millones de euros.