Diario Vasco

San Sebastián, 2 oct (EFE).- La Fiscalía de Gipuzkoa pide cinco años y medio de cárcel para un hombre que ha sido juzgado hoy en San Sebastián acusado de estafar todos sus ahorros a una mujer aquejada de una discapacidad psíquica, con la que entabló una amistad durante varios meses hasta que la cuenta de la chica quedó en números rojos, momento en el que el procesado rompió la relación.

Para entonces, previamente, el hombre habría instado a la mujer a sacar dinero de cajeros automáticos con la tarjeta de crédito, a pesar de que ya no quedaban fondos en la cuenta, e incluso habría propiciado que la perjudicada solicitara un anticipo de su sueldo en los talleres protegidos en los que trabajaba, donde finalmente contó lo sucedido a una de sus encargadas, lo que permitió que se descubriera el presunto engaño.

Según la versión del Ministerio Público, en ese momento el perjuicio causado a la mujer, que cobraba unos 700 euros mensuales en su trabajo, había alcanzado ya los 6.600 euros con un descubierto en su cuenta bancaria de 1.800 euros.

En la vista celebrada esta mañana en la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa, la víctima, que ha declarado por videoconferencia, ha explicado que el procesado era un antiguo conocido con el que había perdido la relación que sin embargo retomó en octubre de 2014, cuando contactó con ella a través de un mensaje de móvil y quedaron para tomar un café.

Posteriormente siguieron viéndose con más asiduidad durante unos tres meses aunque sin llegar a establecer una relación sentimental, como mantiene el procesado, quien en este tiempo habría logrado "quitar" a su víctima "todo el dinero que tenía en la cuenta" mediante "engaños".

"Me decía que lo necesitaba para ir en taxi al trabajo, para pensiones, para comer y para abonar un alquiler que tenía pendiente de pago", ha relatado la perjudicada, que sufre esquizofrenia y tiene reconocida una discapacidad psíquica del 65 %.

"Día tras día me pedía muchísimo dinero", ha descrito la afectada, quien ha relatado cómo en una ocasión llegó a darle 1.000 euros en una sola jornada, incluso para gastarlo en marihuana, sin que ella llegara a darse cuenta de que el hombre no le iba a devolver los préstamos que le hacía, ya que ella "no era consciente" porque "tenía problemas psicológicos" y estaba tomando "medicación".

La mujer ha precisado que el inculpado siempre le decía que le iba a devolver el dinero, pero luego le ponía "excusas" para no hacerlo, hasta que finalmente tuvo que pedir un anticipo de 150 euros en su trabajo para pagarle un billete de avión con el que supuestamente el hombre pretendía viajar a Valencia donde tenía una hija que le iba a dar 7.000 euros para saldar sus deudas.

"Finalmente me dejó en una situación en la que no tenía ni para un café. Es una vergüenza que no se puede permitir. Me hizo mucho daño moral, psicológico y económico", ha resumido la afectada, que se vio obligada a recurrir a sus padres para pagar sus deudas y el alquiler del piso protegido en el que residía, porque no tenía dinero.

"Le creí hasta el último momento. No era consciente de lo que había", ha relatado la mujer, quien ha desvelado que cuando pidió al hombre que le devolviera el dinero estafado éste le respondió con un mensaje a su móvil en el que le dijo que no le debía "nada" y que "a ver cómo se lo contaba a su madre".

El acusado, que era vigilante de seguridad y que conocía la discapacidad de la víctima, ha rechazado por su parte haber estafado a la mujer, ha dicho que no la amenazó sino que ella le entregó el dinero por voluntad propia porque sabía que él llevaba casi tres meses sin cobrar, ha alegado además que mantuvieron una relación sentimental y que una parte lo gastaron "juntos", asimismo se ha comprometido a devolverle el dinero, si bien ha precisado que la cantidad adeudada es sólo de 3.800 euros.