Diario Vasco

San Sebastián, 10 may (EFE).- Anjel Lertxundi propuso el pasado año a tres escritores y a tres traductores de idiomas hegemónicos que se pudieran en la piel de quienes lo hacen en lenguas con un futuro incierto. Sus reflexiones se han recogido ahora en un libro que se presenta mañana y que se venderá en las librerías.

"Demagun ehun urte barru (Supongamos que dentro de cien años)" es el título de esta publicación bilingüe, el broche del programa "Cartas Blancas" de San Sebastián 2016, que dio a la artista Esther Ferrer, a la bailarina Jose San Martín y al escritor Anjel Lertxundi total libertad para desarrollar un proyecto vinculado a la Capital Europea de la Cultura.

Lertxundi (Orio, Gipuzkoa 1948), Premio Euskadi de Literatura en euskera en dos ocasiones y otras tantas Premio de la Crítica de Narrativa en esa lengua, además de Premio Nacional de Ensayo en 2010, reunió en diciembre en San Sebastián a Javier Cercas, al alemán Raul Zelik y a la francesa Marie Darrieussecq para que imaginaran lo que supondría para ellos escribir en una lengua minoritaria.

A la iniciativa se sumaron también los traductores Karlos Cid, (del checo al euskera), Adan Kovacsis (de autores austríacos y húngaros) y Miguel Sáenz (de clásicos de la literatura en alemán).

Todos ellos han escrito un texto sobre la experiencia vivida, que ha editado en un solo volumen la Asociación de Traductores, Correctores e Intérpretes de Lengua Vasca (EIZIE) y que mañana se presentará en Tabakalera a las seis y media de la tarde.

Se ha publicado en inglés y castellano, aunque en un apéndice se han incorporado los textos de Zelik y Darrieussecq en alemán y francés.

Cuenta, asimismo, con otro texto que firma Harkaitz Cano bajo el título "Confesiones de un agente doble", traducido al euskera por Gerardo Markuleta, así como el del propio Lertxundi, que hoy ha hablado de esta recopilación de ensayos en una rueda de prensa junto al autor de "Twist", al director cultural de Donostia 2016, Xabier Paya, y la responsable de EIZIE Amaia Apalauza.

El escritor de Orio ha explicado que no pretendió llevar en ningún momento a sus invitados a "circunscribirse a una problemática concreta". Les planteó que desde la era de la globalización pensaran sobre lo que supondría para ellos trabajar con una lengua pequeña, sobre las relaciones de poder entre las minoritarias y las hegemónicas y hasta qué punto estas últimas tienen en cuanta a las que no están en su situación.

"Entendieron perfectamente lo que les pedía", ha señalado Lertxundi, quien ha precisado que cada uno ha dado "un ángulo de visión totalmente distinto".

Javier Cercas ha titulado su escrito "Si yo fuera un escritor en catalán", en el que asegura que probablemente viviría esta circunstancia "con incertidumbre" y en el que se adentra también en el terreno político y dice que "no hay ninguna razón para pensar que la situación del catalán mejoraría con una Cataluña independiente".

Harkaitz Cano ha ejercido en este caso de "notario hipersubjetivo" y ha jugado en su ensayo a tratar de encontrar "algunas contradicciones" en y entre los de sus colegas para luego aplicarles su punto de vista.