Diario Vasco

Ankara, 1 ago (EFE).- El Consejo Supremo de Radio y Televisión de Turquía (RTÜK) ha comenzado a supervisar las televisiones y radios que ofrecen sus servicios a través de internet, según un decreto publicado este jueves en el Boletín Oficial del Estado.

El decreto determina que las televisiones online que emitan en Turquía desde dentro y fuera del país estarán controladas por el RTÜK, establece la obligación de todas las páginas web emisoras de adquirir una licencia del RTÜK, y que aquellas que tienen su sede en el extranjero establezcan una filial en Turquía.

La normativa entra en vigor hoy aunque concede un plazo de un mes para aquellas emisoras que aún no cumplan con todo lo exigido.

Faruk Bildirici, miembro del RTÜK elegido por el opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP), recalcó, en declaraciones telefónicas a Efe, que el nuevo decreto tiene "zonas grises".

"Creo que todas las 'zonas grises' deberían ser interpretadas a favor de las libertades y trabajaré para que sea así", añadió Bildirici, al tiempo que admitió su temor de que su postura contraste con la de la mayoría progubernamental del Consejo, que "tendería a hacer exactamente lo contrario", en línea con las prácticas anteriores del RTÜK.

Las licencias del RTÜK cuestan 10.000 liras (unos 1.500 euros) para las cadenas radiofónicas y 100.000 liras (15.000 euros) para las televisiones.

El Parlamento turco ya había aprobado con anterioridad una ley que permitía al RTÜK supervisar las transmisiones por internet e intervenir contra el contenido de productoras internacionales como Netflix o Youtube, que podrían verse forzadas a adaptar sus contenidos en Turquía si quieren seguir emitiendo en el país.

El RTÜK, la agencia estatal encargada de supervisar, regular y sancionar a las radios y televisiones, ha sido acusada de censurar los canales de la oposición.

Las nuevas medidas de control se aprueban en un momento en que los círculos y los medios progubernamentales han aumentado sus ataques a canales de televisión web como Netflix, BlueTV y Puhutv, acusándolos de "incitar a la homosexualidad" y de "destruir los valores morales de las personas".

Los medios de la oposición advirtieron de que el nuevo decreto es "una propagación de la censura gubernamental sobre los canales de internet".