Diario Vasco

Pamplona, 1 ago (EFE).- La socialista María Chivite no ha superado esta tarde la primera votación de su investidura, por lo que deberá esperar hasta mañana viernes para ser la presidenta del Gobierno de Navarra con la abstención de EH Bildu.

El pleno del Parlamento foral ha rechazado su investidura con 23 votos a favor de PSN (11), Geroa Bai (9), Podemos (2) e Izquierda-Ezkerra (1) y 27 noes de Navarra Suma (20) y EH Bildu (7).

Será mañana, a la misma hora que hoy, cuando en la segunda votación la coalición abertzale dé a Chivite las abstenciones necesarias para superar la investidura y así, han explicado, evitar un gobierno de derechas.

Hoy a la sesión han asistido, entre otros invitados, el responsable de Coordinación Territorial del PSOE, Santos Cerdán; la portavoz del PP, Cayetana Álvarez de Toledo; y la vicesecretaria de Organización popular, Ana Beltrán.

Pese a las críticas recibidas este verano, en su discurso de investidura María Chivite ha apelado al diálogo y al consenso desde el respeto a la pluralidad y la diversidad y ha defendido "un acuerdo entre la izquierda y el nacionalismo, que no es nuevo ni en España ni en Navarra" y que "se ha demostrado eficaz cuando los actores se sitúan en la centralidad política".

"Mi compromiso es con una Navarra foral, social, innovadora, plural y en convivencia, aunque algunos la quieran convertir en excusa y arma arrojadiza", ha enfatizado la candidata, que ha explicado que frente a estos defenderá "dialogar, pactar y acordar sin descalificar a nadie".

Además de la batería de políticas sectoriales que ha planteado, ha apostado por la defensa del modelo institucional navarro y por "avanzar" en el autogobierno con "responsabilidad y la solidaridad con el resto del Estado".

El acuerdo de gobierno, ha dicho, muestra también "el apoyo y solidaridad con las víctimas del terrorismo de ETA y otras organizaciones terroristas, y manifiesta el rechazo a cualquier acción que violente la dignidad y la memoria de las víctimas del terrorismo y sus familias".

Javier Esparza, el portavoz de Navarra Suma, sin embargo, ha acusado a Chivite de "anteponer su sillón" a las víctimas de ETA y a su programa electoral, para lo que ha convertido "en interlocutor preferente" a EH Bildu.

Le ha cuestionado, además, haber "faltado a la verdad" al decir que no podía conseguir una mayoría superior a 23 cuando con Navarra Suma hubieran llegado a 30 y que no haya hablado expresamente de asesinatos de ETA ni de libertad.

"Usted se ha echado en brazos de EH Bildu", una decisión que "marca un antes y un después" porque "tendrá el triste mérito de ser la socialista que dinamitó los acuerdos entre constitucionalistas", ha subrayado Esparza y añadido que el PSN "ha traspasado una línea inmoral en la ética y la política".

La portavoz parlamentaria de EH Bildu, Bakartxo Ruiz, ha pedido a la candidata que analice si el acuerdo con Geroa Bai, Podemos e I-E es "amplio, incluyente, constructivo, sólido y a largo plazo" y ha anunciado que su formación hará una oposición "contundente".

Ruiz ha advertido además de que "no se puede aspirar a configurar ningún tipo de alternativa a la derecha sin EH Bildu", por lo que ha pedido a Chivite que decida "a dónde mira, a derecha o a izquierda".

Los primeros apoyos le han llegado a Chivite de su propio partido a través del portavoz parlamentario, Ramón Alzórriz, quien ha asegurado que las políticas sociales "son prioritarias para este nuevo gobierno" con el que están "satisfechos, tranquilos y convencidos" de haber cumplido con su palabra, "sin renunciar" a sus principios.

La presidenta en funciones y portavoz de Geroa Bai, Uxue Barkos, ha asegurado, por su parte, "un compromiso firme con las políticas de progreso y convivencia" y ha señalado que "los retos son mirar al futuro y no tener la tentación de ocupar la política con falsos debates identitarios y búsqueda de enfrentamientos, mantras histéricos de una derecha concentrada para enmascarar su decadencia".

Según Barkos, "hoy vivimos en paz y con el reconocimiento de todas las víctimas de ETA. Navarra es dueña de su propio destino y será lo que los navarros y navarras quieran", por lo que ha lamentado que el nombre de Navarra se haya usado de manera bastarda para tapar la incertidumbre de las instituciones estatales".

Por último la portavoz de I-E, Marisa de Simón, ha lamentado las "mentiras rastreras" contra Chivite y ha afirmado que el acuerdo "queda muy lejos del programa de la izquierda transformadora" que su coalición hubiera deseado, pero es "suficiente para mantener el impulso de la pasada legislatura". EFE