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Naciones Unidas, 1 ago (EFE).- El secretario general de la ONU, António Guterres, anunció este jueves que Naciones Unidas investigará los sucesos ocurridos en la provincia siria de Idlib desde el pasado 17 de septiembre, cuando Rusia y Turquía alcanzaron un acuerdo para suspender la ofensiva del Gobierno sirio.

"El secretario general, bajo la autoridad conferida en el artículo 97 de la Carta, ha decidido establecer un grupo de investigación interno de la sede de la ONU para investigar una serie de incidentes que han ocurrido en el noroeste de Siria", dijo el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, en un breve comunicado.

Las fuerzas leales al presidente sirio, Bachar al Asad, han incrementado sus operaciones en el noroeste del país desde finales de abril, cuando comenzaron una ofensiva no declarada y una escalada de los combates en la zona desmilitarizada acordada por turcos y rusos en septiembre del año pasado.

En concreto, "la investigación cubrirá la destrucción o los daños a las instalaciones" situadas en la lista de zonas incluidas en dicho acuerdo y en las "instalaciones apoyadas por la ONU en el área", según apuntó Dujarric.

Guterres tiene previsto comparecer hoy ante los medios en la sede de Naciones Unidas de Nueva York.

Según el comunicado, dicho comité "verificará los hechos de estos incidentes e informará al Secretario General una vez que finalice su trabajo".

Sin embargo, no da información sobre cuándo será formado, cuándo comenzará sus trabajos ni cuándo se prevé que sus conclusiones estén listas.

Asimismo, el secretario general de la ONU instó a todas las partes a que "cooperen" con la junta de investigación una vez esta sea establecida.

El anuncio de Guterres se produce dos días después de que el vicesecretario general para Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock, asegurara ante el Consejo de Seguridad de la ONU que las fuerzas de los Gobiernos sirio y ruso estaban provocando una "masacre".

"Durante más de 90 días, los bombardeos y los ataques con artillería de los Gobiernos de Rusia y Siria han resultado en una masacre en las llamadas zonas de reducción de las hostilidades de Idlib", dijo Lowcock.

Según datos de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, citados por Lowcock, 450 civiles han muerto en las últimas dos semanas.

El mes de julio se ha convertido en el mas sangriento desde el comienzo del año en Siria, según la ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos, que confirmó que al menos 507 civiles perdieron la vida en los últimos 31 días.

El pacto alcanzado por Rusia y Turquía en septiembre logró detener la ofensiva que planeaba el régimen sirio contra la región, último reducto de la oposición en Siria, y estableció un cinturón humanitario para los cerca de 3 millones de personas que se calcula viven en Idlib.

Sin embargo, en las últimas semanas las operaciones militares y la violencia han aumentado de manera considerable, especialmente contra objetivos civiles.

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, condenó la pasada semana el ataque sistemático contra escuelas y centros de salud y rechazó la "aparente indiferencia internacional" ante estas acciones en el noroeste del país.