Diario Vasco

Tegucigalpa, 1 ago (EFE).- Más de 5.000 hondureños están detenidos en centros para inmigrantes en Estados Unidos, informó este jueves la primera dama de Honduras, Ana García, quien lamentó que muchos niños son utilizados como escudo para entrar a ese país.

"Hay unos 5.000 compatriotas en centros de detención en Estados Unidos y un número importante también en centros de detención en México", afirmó García a periodistas tras inaugurar el mes dedicado a la prevención de la migración.

Agregó que el flujo de miles de migrantes provenientes en su mayoría de Centroamérica que atraviesan México con el objetivo de llegar a Estados Unidos se intensificó desde octubre de 2018 con la salida de una caravana desde la ciudad de San Pedro Sula, norte de Honduras.

La esposa del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, reconoció que su país enfrenta "un fuerte desafío en torno a la migración", ya que en los últimos meses el número de personas que emigran se ha "incrementado".

"Hemos visto con preocupación como la migración ha ido modificando su comportamiento y hoy muchos de los que están viajando lo hacen llevando niños y niñas que utilizan como un escudo migratorio para poder llegar y quedarse en Estados Unidos", enfatizó.

El endurecimiento de la política migratoria por parte del Gobierno de Donald Trump y el refuerzo de las medidas de seguridad de México, según la primera dama de Honduras, hace que la travesía hacia Estados Unidos sea "cada vez más difícil".

El 7 de junio, México y Estados Unidos llegaron a un acuerdo que se ha traducido en el despliegue de miles efectivos de la nueva Guardia Nacional en las fronteras sur y norte para controlar el flujo migratorio. A cambio, Washington suspendió por ahora su amenaza de aplicar aranceles a los productos mexicanos.

Los gobiernos de Estados Unidos y Guatemala suscribieron el 26 de julio un acuerdo que obligará a la mayoría de los migrantes que atraviesan el país centroamericano a pedir asilo allí, en vez de en territorio estadounidense.

Bajo el acuerdo, los solicitantes de asilo que llegan a EE.UU. serán enviados de vuelta a Guatemala si, en su ruta hacia el norte, han atravesado el país centroamericano antes de llegar a territorio estadounidense.

En vez de volver a sus países de origen, esos migrantes que lleguen a EE.UU. serán devueltos a Guatemala.