Diario Vasco

San Salvador, 1 ago (EFE).- Cientos de feligreses de El Salvador comenzaron este jueves en la capital del país una peregrinación para celebrar el primer año de canonización de san Óscar Arnulfo Romero, fomentar una cultura ecológica y pedir por la paz.

Al menos 300 católicos salvadoreños salieron en caminata de la Catedral Metropolitana de San Salvador tras celebrar una misa en el mausoleo del beato, asesinado en 1980 por un escuadrón de la muerte.

Los feligreses recorrieron varias calles de la capital del país centroamericano cargando pancartas y cárteles mensajes alusivos al mártir, conocido como "San Romero de América", y al cuidado del medio ambiente.

La salvadoreña Blanca Alicia de Marenco comentó a Efe que el evento, que se hace por tercer año consecutivo, "es una buena oportunidad para recordar el legado de monseñor Romero y, en esta ocasión, también pedir por la paz y por el cuido de nuestra casa común".

La caminata se alargará durante 157 kilómetros y concluirá el próximo 3 de agosto en la localidad de Ciudad Barrios (este), pueblo natal de san Romero.

La caminata tendrá tres etapas y el primer tramo comprende las localidades de San Salvador y Apastepeque (este), a más de 58 kilómetros de distancia de la capital; la segunda etapa retomará Apastepeque hasta llegar al municipio de Moncagua (oeste).

El tercer tramo comprende la localidad de Chapeltique (este) y Ciudad Barrios, lugar donde finalizará el recorrido y se realizará una misa de acción de gracias en la Parroquia Beato Óscar Arnulfo Romero, según los organizadores.

La peregrinación también se desarrolla con motivo al natalicio de san Romero, que llegó al mundo el 15 de agosto de 1917.

El religioso, canonizado en octubre de 2018, fue asesinado por un francotirador el 24 de marzo de 1980 cuando oficiaba misa en la pequeña capilla del hospital de cáncer La Divina Providencia, en San Salvador.

El santo salvadoreño se pronunciaba contra la violencia y las violaciones a los derechos humanos en los años previos a la guerra civil en El Salvador, con lo que se erigió en un referente en la defensa de los más vulnerables.