Diario Vasco

Madrid, 31 jul (EFE).- El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, tiene intención de llamar a los líderes de los principales partidos en los próximos días y mantener con ellos contactos discretos para tantear las posibilidades de un nuevo intento de investidura.

En el equipo de Sánchez no se muestran optimistas sobre la posibilidad de un acuerdo, como ha dejado entrever esta mañana la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá, aunque insisten en que el líder socialista seguirá intentándolo.

Eso sí, como ha subrayado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, lo que los socialistas buscarán esta vez es un acuerdo programático y no volverán a debatir sobre una posible coalición.

Mientras, su hasta ahora socio preferente, Unidas Podemos, insiste en que es posible el acuerdo y pone como ejemplo el pacto alcanzado en Aragón, que ha permitido la investidura del socialista Javier Lambán y del que sale un gobierno cuatripartito entre PSOE, Podemos, Chunta y el Partido Aragonés.

Las posiciones, en cualquier caso, siguen enconadas, con Podemos insistiendo en la coalición y los socialistas rechazando volver a abrir esa vía.

Esta mañana, en una entrevista en Antena 3, Isabel Celaá aseguraba que Pedro Sánchez tiene intención de iniciar "en breve" una ronda de contactos con los principales líderes políticos, aunque hacía una advertencia previa.

"Si no hay agua en la piscina, no merece la pena pasar por una investidura", ha dicho la portavoz del Gobierno, quien tras el fracaso del acuerdo de coalición ha insistido en que hay que buscar ahora el acuerdo programático.

María Jesús Montero, por su parte, ha asegurado en la Sexta que los socialistas van a explorar "todas las vías posibles que permitan llegar a un acuerdo programático con Unidas Podemos" y que también "permitan recabar la abstención del PP y de Ciudadanos porque no es bueno que el Gobierno de España esté en manos de los independentistas".

Y ha señalado que en los próximos días Sánchez llamará a los líderes de las principales fuerzas para tener con ellos "contactos discretos", lejos de los focos, que permitan así "poder profundizar" en las cuestiones a discutir.

Montero ha recalcado que tras su investidura fallida Sánchez dijo que no tira la toalla y ha asegurado que "en lo último que piensa el PSOE es en la posibilidad de elecciones".

Ha insistido, no obstante, en rechazar la opción del Gobierno de coalición porque "las negociaciones tienen su momento" y Unidas Podemos no quiso aceptar la "propuesta razonable" que le hicieron los socialistas.

Hay que explorar nuevas vías y ver si se puede llegar a un entendimiento con nuevos acuerdos, ha apuntado Montero, quien ha insistido en la oferta programática, porque "la izquierda siempre se ha puesto de acuerdo al hablar de los problemas" de los ciudadanos.

En cuanto a la repetición de elecciones, es una posibilidad que Montero no contempla aunque tampoco descarta porque según ha dicho el campo de actuación de los socialistas está "delimitado" y tiene que haber voluntad por parte de los demás.

Y del mismo modo que Montero, Celáa también apelaba a la abstención de PP y Cs y ha vuelto a reprochar al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que no quiera hablar con Sánchez. "Si Cs se mostrara institucional, la dirección del país podría ser otra", ha concluido Isabel Celaá.

El acuerdo en Aragón que ha llevado a la investidura de Lambán le ha servido este miércoles a Podemos para insistir en reclamar la coalición.

El secretario de Acción de Gobierno y Acción Institucional de Podemos, Pablo Echenique, ha señalado así que el pacto de Aragón se podría conseguir en el ámbito estatal, siempre que se respete a los aliados y se pongan los intereses de la gente en primer plano.

Echenique ha enfatizado que pactos como el aragonés responden a lo que la ciudadanía demanda a los políticos: que sean capaces de sentarse y "ponerse a trabajar para que la gente tenga una vida mejor" y hacerlo "sin vetos" sobre la mesa para que todas las fuerzas tengan relevancia en la gobernabilidad.

Quien tiene claro que prefiere unas elecciones a un pacto entre socialistas y Podemos es la nueva portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo.

Para ella es preferible volver a las urnas que un gobierno "nacional populista", apoyado por separatistas, "presuntos delincuentes y filoterroristas".

La portavoz del PP ha acusado al presidente en funciones de haberse pasado tres meses sin hacer absolutamente nada para formar gobierno "ofendiendo e insultando a algunos partidos, y luego pretender que se le votara "por su cara bonita".