Diario Vasco

San Juan, 31 jul (EFE).- El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, propuso este miércoles al abogado Pedro Pierluisi como nuevo secretario de Estado y, por ende, gobernador, allanando así el camino en la sucesión aunque se encontrará con problemas, sobre todo en la Asamblea Legislativa.

"Luego de mucho análisis y tomando en cuenta los mejores intereses de nuestro pueblo, he seleccionado a Pedro Pierluisi Urrutia para llenar la vacante de secretario de Estado", anunció el gobernador en Twitter.

"He ponderado múltiples opciones para ejercer este cargo y la enorme responsabilidad que conlleva. El momento histórico requiere de una persona capaz de restablecer relaciones con todos los sectores, a nivel local y nacional", declaró Rosselló.

El primer mandatario añadió que Pierluisi fue secretario del Departamento de Justicia y comisionado residente en Washington y sus "virtudes son muy útiles para lidiar con los retos de la actualidad".

El gobernador ha convocado para mañana una sesión extraordinaria en la Asamblea Legislativa con el único fin de tratar este nombramiento.

La posición de secretario de Estado estaba vacante desde que Luis Rivera dejara el puesto tras desvelarse un chat en el que Rosselló y varios asesores insultan y se burlan de diversos colectivos.

La difusión de ese chat y las protestas en la calle contribuyeron a la dimisión de Rosselló, quien deja el puesto el 2 de agosto.

En sus primeras palabras tras aceptar la propuesta de Rosselló, Pierluisi aseguró que lo que más necesita la isla ahora es "que impere la razón, y reine la paz y el sosiego" e indicó que "hay mucho que hacer para lograr recobrar la confianza del pueblo", por lo que "da un paso al frente".

En un comunicado, Pierluisi aseveró que hay que "cumplir con el compromiso más importante de establecer la transparencia necesaria para asegurar que respondamos a las prioridades de nuestra gente" y reconoció que la isla "vive momentos nunca antes vistos y todos tenemos que poner de nuestra parte para salir adelante".

"Mi meta es ahora convertir esa energía que nuestra gente ha demostrado en acciones constructivas que echen a Puerto Rico hacia adelante", indicó.

Por último, recalcó que es "indispensable restaurar la confianza de las autoridades federales y del Congreso, en donde cuento con gran respeto, y restablecer una relación productiva con la Junta de Supervisión Fiscal (JSF)".

Precisamente las relaciones del bufete de abogados O'Neill y Borges, en el que trabajaba hasta ayer Pierluisi, con la JSF y la relación familiar con Jose Carrión, presidente de la JSF, que vigila las finanzas de la isla, ya han levantado las sospechas de algunos grupos sociales y políticos.

El propio presidente de la Cámara de Representantes de la isla, Carlos Méndez, en una entrevista con la emisora WKAQ, dijo que precisamente por presunto "conflicto de intereses y de acuerdo a un "sondeo informal que se hizo entre legisladores, Pierluisi presenta problemas ahora mismo" para su confirmación como secretario.

Además reiteró su apoyo como candidato a secretario de Estado y gobernador del presidente del Senado, Thomas Rivera, quien, a través de sus redes sociales, consideró que hay que promover la unidad y no la "discordia" y se mostró convencido de que no existe problema "que no tenga solución".

Otra de las personas que se oponen a Pierluisi es la representante del Partido Nuevo Progresista (PNP) en el Gobierno, María Milagros Charbonier, quien solicitó a Rosselló que reconsidere la decisión a la vez que mostró su apoyo a Rivera.

"Reconozco la facultad del gobernador de Puerto Rico para nominar un secretario de Estado. Sin embargo, hago pública mi oposición a dicho nombramiento", dijo en su cuenta de Twitter.

Para los portavoces legislativos del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau y Denis Márquez, el liderato del PNP mantiene al pueblo de Puerto Rico como "rehén y han antepuesto el apetito voraz electoral a su responsabilidad con el país".