Diario Vasco

Ávila, 31 jul (EFE).- El obispo de Ávila, José María Gil Tamayo, ha remitido una carta a los sacerdotes de la Diócesis para que en cada eucaristía se introduzca una petición en la Oración de los Fieles, solicitando a Dios que llueva, debido a la "grave sequía" que sufre la provincia.

Esta circunstancia ha hecho que el Ayuntamiento de la capital abulense haya decidido suspender este año el Concurso Hípico Nacional, una de las citas más importantes y concurridas del verano, así como adoptar otras medidas de ahorro, teniendo en cuenta que los tres embalses que abastecen a la ciudad se encuentran en torno al 40 por ciento de su capacidad.

Según ha informado este miércoles en nota de prensa el Obispado de Ávila, ante esta situación, Gil Tamayo ha solicitado que "se intensifique la oración de los fieles en todas las comunidades de la Diócesis".

Para ello, ha remitido a todos los sacerdotes diocesanos una misiva en la que les pide que "en cada Eucaristía se introduzca una petición en la Oración de los Fieles", así como en la oración de la Liturgia de las Horas.

Según el prelado, esa oración servirá para pedir al Señor que "tenga piedad del sufrimiento de su pueblo y conceda la lluvia, tan necesaria para las personas, los campos y los animales".

"En estos días, más que nunca, nos estamos dando cuenta de que el agua es algo esencial para nosotros como seres humanos", ha apuntado en la carta el obispo de Ávila, antes de añadir: "Nuestra dependencia del agua demuestra hasta qué punto somos parte de la Creación, y dependemos del Creador, y que la Creación es parte de nosotros".

Por otra parte, y teniendo en cuenta "la gravedad del problema de la sequía", José María Gil Tamayo ha solicitado que se haga una novena en el santuario de Nuestra Señora de Sonsoles, lugar muy visitado por los abulenses a diarios y situado a unos 5 kilómetros de la capital.

El objetivo de esta iniciativa de Gil Tamayo consiste en "pedir la lluvia", de ahí que haya invitado a los fieles de la Diócesis a unirse "espiritualmente" a la misma.

El propio obispo de la Diócesis presidirá la eucaristía en este santuario los próximos 27 y 28 de agosto.