Diario Vasco

Oeiras , 14 jul .- Tras haber actuado varias veces por ciudades como Lisboa, Berlín y Amsterdam y con la vuelta a Estados Unidos en el horizonte, los madrileños Vetusta Morla son cada vez más un exponente de la música en castellano en el exterior, que goza actualmente de una hegemonía "que era cuestión de tiempo".

Así lo aseguran Guille Galván y Jorge González, guitarrista y percusionista, respectivamente, del grupo de Tres Cantos durante una entrevista con Efe tras su concierto en el festival NOS Alive, en Oerias, el quinto de la banda en Portugal.

Para Galván, "hay una riqueza tremenda a nivel musical de todos los estilos", por lo que "era cuestión de tiempo que la música en castellano tuviera una posición hegemónica", a lo que cree que ha contribuido el peso de la población latina en todo el mundo.

Con este auge de los ritmos en español, el guitarrista de Vetusta Morla dice estar "convencido de que habrá mucha gente que a través de la música, de canciones que no entiende del todo, aprenda también castellano", lo que ayudará a que muchos de sus estilos "se revisiten, se estudien y generen interés".

Después de llevar sus canciones a un país como Portugal en cinco ocasiones diferentes, Galván llega a la conclusión de que "al final la música trasciende la lengua".

"Es lo bonito de la música, independientemente del texto hay muchas más cosas alrededor y puedes estar, y más ahora, en un montón de sitios donde no hablan tu misma lengua", afirma.

Vetusta Morla volvió este fin de semana al NOS Alive después de su paso por el festival luso en 2016, esta vez con su último álbum, el exitoso "Mismo Sitio, Distinto Lugar" (2017), para una actuación en el escenario principal muy aclamada por el público que mezclaba portugueses y españoles.

"Ha sido muy bonito", describe González, que subraya el buen recibimiento por parte del público portugués que, a pesar de la poca distancia geográfica, sólo ahora empieza a familiarizarse con la diversidad de la música procedente de su vecino ibérico.

"Estamos teniendo muy buenas sensaciones y muy buenas respuestas de gente portuguesa que nos va conociendo (...) Para nosotros es muy importante poder seguir desarrollándolo porque es algo que al final quieres como músico, poder llevar tu música a cuantos más sitios mejor", afirma el percusionista.

El concierto en Portugal culmina unos días muy ajetreados para el sexteto: el jueves actuaron en el Bilbao BBK Live, el viernes en el Mad Cool de Madrid y anoche en el NOS Alive luso, muestra de un verano "complicado y bonito a la vez".

"Habrá más, hay que tirar para adelante con todo esto y disfrutarlo", dice González.

¿Cómo combatir el cansancio con tantos conciertos? "Durmiendo muchas siestas", cuenta el percusionista entre risas.

A pesar del calendario loco, Galván resalta que lo mejor de los tours "es la gira en sí, tener la oportunidad de viajar con tus amigos, hacer música y vivir de lo que te gusta, tu vocación".

Lo peor, estar fuera de casa, con horarios raros y mucho desgaste, "se suple con creces con todo lo que nos dan las giras".

El trabajo presentado en Portugal, "Mismo Sitio, Distinto Lugar" -"un álbum con sus complejidades", según González-, supuso una evolución para la banda en términos de sonoridad pero también de notoriedad.

"Creo que hemos conseguido tener un peso más importante en Latinoamérica y en Estados Unidos. Nos ha dado la oportunidad de girar en Europa también", reflexiona Galván.

Aunque actúan para un público cada vez mayor, especialmente en España, la banda ha llevado su espectáculo a salas más pequeñas en varias ciudades europeas, algo que González describe como "muy bonito y que te mantiene con los pies un poco en la tierra".

"Yo me quedo con la energía que se genera en un concierto de salas de esa característica, tienes al público muy cerca, hay limitaciones que hacen que tengas que dar la vuelta a algunas cosas de las canciones. Y hace que no te acomodes", dice.

Sobre el futuro inmediato de Vetusta Morla, los integrantes del grupo madrileño manifiestan estar sólo centrados en la gira y Jorge González, con una sonrisa en la cara, exclama que el próximo paso es, de momento, "dormir la siesta".