Diario Vasco

Nueva Delhi, 14 jul (EFE).- La India contiene la respiración ante el inminente lanzamiento en la madrugada del lunes de una misión con la que pretende "pisar" el polo sur de la Luna, una tarea de gigante con un minúsculo presupuesto que ningún país ha logrado antes.

India lanzará mañana lunes su segunda misión a la Luna, Chandrayaan-2, con la que pretende explorar el polo sur de la superficie lunar después de que en 2008, con la Chandrayaan-1, hiciera más de 3.400 órbitas alrededor del satélite.

Compuesto de una sonda que orbitará alrededor de la Luna, un módulo de alunizaje y el vehículo lunar propiamente dicho, Chandrayaan-2 abandonará la Tierra a las 2.51 hora local de mañana (21.21 GMT del 14 de julio GMT), según las previsiones de la organización de Investigación Espacial de la India (ISRO).

El vehículo pretende aterrizar en el hasta ahora virgen polo sur de la superficie lunar hacia el 6 o el 7 de septiembre con la intención eminentemente científica de descubrir más sobre la composición mineral del satélite y la presencia de agua.

Luego explorará la superficie lunar durante unos 14 días, en los que recorrerá unos 500 metros, mientras que la sonda permanecerá en órbita lunar durante algo más de un año y recabará información del satélite terrestre.

Sin culmina con éxito, la India se convertirá con esta misión en el cuarto país en practicar un alunizaje, después de Estados Unidos, Rusia y China.

El analista Ajay Lele, del Instituto para Estudios y Análisis de Defensa (IDSA, en inglés), explicó a Efe que esta misión es una de las más complicadas jamás emprendidas por el ISRO por la dificultad de completar con éxito un aterrizaje controlado en la Luna.

"Se trata de un test para la India" que llega "con un poco de retraso", dijo este físico y antiguo piloto de las fuerzas aéreas indias.

El país ha desarrollado el vehículo lunar con sus propios medios, y no con ayuda rusa como estaba inicialmente previsto, aunque la misión estaba programada en un principio para poco después del primer lanzamiento a la Luna en 2008.

EL ISRO contó con un presupuesto en 2017-18 de unos 1.176 millones de euros frente a los 17.401 millones en 2019 de la NASA, pero a pesar de estos recursos limitados la organización india se ha ganado a pulso una reputación favorable.

Sus misiones a la Luna y Marte, así como con sus económicos lanzamientos de decenas de satélites al mismo tiempo, han contribuido a que muchos países elijan a la nación asiática para poner en órbita sus aparatos de tamaño reducido.

De acuerdo con Lele, la historia de éxito del ISRO y sus satélites ha permitido a la India llegar al punto de "prácticamente dominar el arte de las predicciones de ciclones", logrando rebajar las muertes por estos desastres meteorológicos a mínimos históricos.

El propósito de la organización espacial india es puramente científico, aunque la atención prestada a los minerales lunares trasluce el creciente interés de las potencias espaciales por llegar a explotar esos recursos.

"No va a pasar hoy o mañana, quizá en tres o incluso seis décadas. Pero si no empezamos a mirar hoy, está claro que no vamos a poder explotarlos", dijo.

Y es que, la segunda misión a la Luna forma parte de un programa más amplio que busca convertir a la India en una potencia en el lanzamiento de satélites, poner en órbita a astronautas antes de 2022 y contar con su propia pequeña estación espacial.

Dentro de ese amplio marco de objetivos, la segunda misión a la Luna es "una progresión natural" que se enmarca dentro de una ola de interés renovado por el satélite terrestre, explicó a Efe una experta en iniciativas espaciales del centro Observer Research Foundation (ORF, en inglés) Rajeswari Pillai Rajagolapan.

Según la fuente, el presidente estadounidense, Donald "Trump, ha salido diciendo que tienen que volver a la Luna, China logró aterrizar en la cara oculta de la Luna y la India quiere ir a donde nadie ha estado hasta ahora".

Una competición mundial que tiene un buen componente de orgullo y prestigio "aunque nadie en el ISRO vaya a admitirlo", dijo, y que también cuenta para el reelegido primer ministro, Narendra Modi.

Modi ha sido rápido en capitalizar el éxito de varias misiones espaciales desde su llegada al poder en 2014.

Uno de los últimos ejemplos de este comportamiento tuvo lugar a finales de marzo, en plena campaña electoral. Modi se dirigió a la nación en directo y por sorpresa para anunciar la prueba con éxito de un sistema de misiles con capacidad para derribar satélites.

"Narendra Modi ha buscado cómo fortalecer el sentimiento nacionalista entre la gente, y valora el potencial de misiones a la Luna o a Marte para este fin", explicó Rajagolapan.