Diario Vasco

Madrid, 14 jul (EFE).- La creciente penetración del vehículo eléctrico está multiplicando las alianzas entre compañías de energía y fabricantes de automóviles, que tejen proyectos y acuerdos para encarar los retos de la nueva movilidad.

En ese nuevo escenario no se quedan atrás las petroleras, que pese a haber sido las beneficiarias del motor de combustión, no se quieren quedar fuera del nuevo tablero de juego que abre la movilidad eléctrica y las nuevas fórmulas de uso del coche.

Repsol y el fabricante surcoreano de automóviles Kia se unieron para lanzar en julio de 2018 el servicio de coche compartido Wible en Madrid, con 500 coches híbridos enchufables Kia Niro, y que ha superado los 100.000 usuarios y los 3.000 viajes por día.

También participa en Silence (antes Scutum), sociedad que diseña, produce y comercializa motos eléctricas -con 2.400 unidades vendidas en 2018-, fabricadas en sus instalaciones de Molins de Rei (Barcelona).

Repsol es, además, el mayor accionista de Begas Motor, empresa de la que adquirió un 28 % y que centra su actividad en motores de combustión alternativos y electrónica de control de motor, especialmente para sistemas de gas licuado del petróleo.

La otra petrolera española, Cepsa, participa en Ionity, una red de carga europea impulsada por grandes constructores automovilísticos, como BMW, Daimler AG, Ford y el grupo Volkswagen (que incluye a Audi y Porsche).

Esta colaboración contempla la instalación de cien puntos de recarga ultrarrápida en estaciones de servicio de Cepsa, situadas en autopistas y autovías de España y Portugal, cuyos primeros puntos estarán operativos en próximos meses.

Ionity instalará los puntos de recarga y Cepsa, que a comienzos de 2018 lanzó su oferta de comercialización de gas y electricidad, suministrará la electricidad 100 % renovable.

Las eléctricas no podían estar al margen del cambio que implica la extensión del coche eléctrico y así Iberdrola, que tiene un plan para desplegar 25.000 puntos de recarga en España hasta 2021, llegó a un acuerdo con Nissan para promover la integración del vehículo eléctrico en las redes inteligentes, con el desarrollo de proyectos orientados al vehículo conectado a la red (V2G) y a la recarga inteligente.

La tecnología V2G permite la comunicación entre la red eléctrica y el coche y ofrece la posibilidad de revertir a la red la electricidad que almacena el automóvil.

Además, Iberdrola tiene acuerdos con concesionarios de vehículos, entre ellos con el grupo Montalt, especialista en gestión de flotas para empresas y colectivos, así como con fabricantes (BMW, Renault, Hyundai, Groupe PSA y Volkswagen, entre otros) y con Zity -iniciativa de coche compartido eléctrico impulsada por Renault y Ferrovial- para suministrarle energía 100 % renovable.

Por su parte, el grupo italiano Enel, propietario de la española Endesa, mantiene una amplia colaboración con fabricantes de automóviles a través de proyectos y acuerdos, el más reciente con Fiat Chrysler Automobiles (FCA), en el que también participa la energética francesa Engie.

En virtud de este acuerdo, Enel X, la marca de nuevas soluciones energéticas del grupo, trabajará con FCA en Italia, España y Portugal, mientras que Engie apoyará a FCA en otros 14 países europeos, y ofrecerán al fabricante de automóviles soluciones de recarga y otros servicios para sustentar su próxima línea de vehículos.

Además, Enel, que está trabajando para ampliar su red de carga europea a más de 36.000 puntos públicos para 2022, tiene acuerdos con Ionity y Smatrics, dos de los principales operadores de redes de recarga de vehículos eléctricos en Europa.

El grupo italiano también lidera el proyecto para instalar estaciones de recarga rápida EVA +, en cuyo consorcio están Verbund -el mayor proveedor de electricidad de Austria-, Renault, Nissan, Volkswagen y Audi, y coordina el proyecto E-VIA FLEX-E, cuyo consorcio incluye al gestor de carga de vehículos eléctricos español Ibil, la eléctrica francesa EDF, Verbund y a Renault y Nissan.

Asimismo, en España, Endesa X ha lanzado un plan para instalar en los próximos cinco años 108.500 puntos de recarga -8.500 de ellos públicos-.

El grupo portugués EDP también desarrolla varias iniciativas, como la integración de su plataforma EDP Moveon con las de Audi y Hubject (plataforma de interoperabilidad para puntos de carga que permite usar puntos de distintos gestores con un solo medio de identificación).

Hubject, constituida en 2012 y propiedad de Volkswagen, Daimler, BMW, Siemens, Bosch, Innogy y EnBW, trabaja directamente con BMW-Mini, Volkswagen y Daimler.

Además, EDP continúa trabajando para la integración de su plataforma en Plugsurfing -que ofrece acceso a 108.000 puntos de recarga en Europa-, donde está implicada directamente la británica Jaguar Land Rover.

En Portugal, tiene acuerdos con varias marcas y fabricantes de automóviles (Audi, BMW-i, Mercedes, Mitsubishi, Nissan, Peugeot, Renault, Smart, Toyota, Volkswagen y Volvo), con los que trabaja en diferentes proyectos, y también lleva a cabo proyectos en Brasil, el más destacado vinculado a BMW Group Brasil.

Además, EDP tiene en España una alianza con la red de concesionarios y talleres Resnova para ofrecer a sus clientes servicios de recarga y en agosto pondrá en funcionamiento Guppy, el primer servicio de coche compartido en Asturias, con una flota de 50 vehículos eléctricos Renault Zoe.