Diario Vasco

Pamplona, 14 jul (EFE).- El alcalde de Pamplona, Enrique Maya, ha destacado este domingo la "normalidad" y el buen ambiente con el que han transcurrido los Sanfermines de este año, salvo la denuncia de una agresión sexual que se está investigando y algunos incidentes durante el chupinazo y la procesión.

A su salida de la Octava a San Fermín, el alcalde ha lamentado los incidentes durante el chupinazo cuando algunos concejales trataron de sacar una ikurriña y los sucesos durante la procesión, cuando un grupo de personas, "afortunadamente unos pocos ciudadanos", increparon a los ediles.

En general, ha comentado a los medios de comunicación, "estamos muy contentos" con las fiestas, sobre todo con la limpieza de las calles y el trabajo que se ha hecho para evitar la proliferación de "manteros" y vendedores sin licencia, que, a su juicio, "ha funcionado bien".

El "problema último", ha dicho, es la denuncia por agresión sexual en un piso de Pamplona. "Esto seguirá su cauce y finalmente espero que se esclarezca todo y que, si finalmente ha sido una agresión sexual, el que lo ha hecho pase a disposición judicial".

Maya ha señalado que al parecer este año, al haber en Sanfermines dos fines de semana completos, la afluencia de visitantes ha sido mayor.