Diario Vasco

Shanghái , 13 jul .- Un grupo de 37 países envió esta semana una carta a las Naciones Unidas para apoyar la actuación de China en la conflictiva región de Xinjiang y destacar los "logros notables" del país en el campo de los derechos humanos, informó hoy la agencia oficial de noticias Xinhua.

"En los últimos tres años consecutivos no se ha visto un solo ataque terrorista en Xinjiang y la gente allí disfruta de un sentido más fuerte de felicidad, satisfacción y seguridad", apunta la misiva firmada por 37 embajadores de países como Rusia, Cuba o Catar.

Según asegura el Gobierno chino, Xinjiang, región vecina a Asia Central y ligada culturalmente a los pueblos de esa zona, ha sufrido en las últimas décadas acciones terroristas, una situación que llevó al presidente Xi Jinping a implementar hace tres años un duro plan de seguridad.

Este plan incluye la creación de "campos de reeducación" que, según el Gobierno son "centros de formación vocacional" para "educar a aquellos influidos por el extremismo religioso" pero que, según denuncian las organizaciones de derechos humanos, son lugares de confinamiento para un millón de uigures y otras minorías musulmanas.

"Ante el grave desafío del terrorismo y el extremismo, China ha emprendido una serie de medidas contra el terrorismo y de desradicalización en Xinjiang, incluida la creación de centros de formación y educación profesional" con los que se ha logrado que "la seguridad regrese a la región", apunta la misiva de los 37.

Firman la carta también Pakistán, Arabia Saudí, Egipto, Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Nigeria, Ángola, Togo, Tayikistán, Filipinas y Bielorrusia, entre otros.

En ella los embajadores elogian también "los notables logros de China en el campo de los derechos humanos al adherirlos a la filosofía de desarrollo centrada en las personas, y proteger y promover los derechos humanos a través del desarrollo".

Esta visión se opone frontalmente contra la posición expresada hasta ahora por la comunidad internacional, que ha expresado su preocupación por la detención arbitraria, la vigilancia y otras violaciones contra los uigures y otras minorías.

De hecho, esta pasada semana, otro grupo de 22 países (entre ellos España, Alemania o el Reino Unido) emitió una declaración conjunta en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU mostrando su preocupación y pidió a China que brinde "acceso significativo a Xinjiang para observadores internacionales independientes".

El pasado 25 de junio y como parte de la 41 sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, China defendió sus actuaciones, que justificó en la lucha contra el yihadismo, e invitó a la alta comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, a visitar la zona.

"Apreciamos el compromiso de China con la apertura y la transparencia. China ha invitado a una serie de diplomáticos, funcionarios de organizaciones internacionales y periodistas a Xinjiang para presenciar el progreso de la causa de los derechos humanos y los resultados de la lucha contra el terrorismo y la desradicalización allí", asegura la carta de los 37, en la que los embajadores piden que este documento sea incluido en la 41 sesión que acabó este viernes en Ginebra.