Diario Vasco

Madrid, 13 jul (EFE).- La residencia de mayores de Soto del Real, que fue denunciada por la Fiscalía al apreciar peligro para la salud de sus usuarios, cerró finalmente el viernes, cuando abandonaron el centro todos los residentes, han confirmado a Efe fuentes la Consejería de Políticas Sociales y Familia de Madrid.

Las mismas fuentes han señalado que no ha sido necesario esperar a este sábado, que era la fecha límite planteada para el cierre.

El viernes abandonaron la residencia Arzobispo Morcillo los seis ancianos que quedaban en el centro de un total de 60, y sólo uno tuvo que ser reubicado en una plaza de emergencia de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS).

El resto fueron trasladados a otros centros o acogidos en los hogares de sus familiares.

La Comunidad de Madrid decidió cerrar la residencia, de gestión privada, tras comprobar que el centro no garantizaba a sus usuarios la adecuada atención médica, una conveniente alimentación, ni los cuidados básicos.

La decisión se tomó el pasado miércoles a petición de la Fiscalía de la Comunidad de Madrid, que lo solicitó tras una visita rutinaria realizada el lunes por la fiscal de Alcobendas especialista en discapacidades en la que constató el estado "deplorable" de los ancianos y las instalaciones.

Además de urgir al cierre del centro, la Fiscalía ha solicitado a la Guardia Civil un atestado en el que "presumiblemente" se imputará a los responsables de la residencia la posible comisión de delitos contra la salud pública y la integridad de las personas.

Más allá de las consecuencias penales que pueda haber, la Comunidad de Madrid ha actuado a través de la vía administrativa al decretar el cierre del centro durante un año y una sanción contra sus propietarios de 127.000 euros.