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Washington, 13 jul (EFE).- EE.UU. quiere reducir su presencia militar en Oriente Medio, pero su plan se ha dado de bruces con el aumento de la tensión con Irán, lo que le ha llevado a reforzar su despliegue en el golfo Pérsico con un desenlace difícil de predecir.

La estrategia de Washington para la región está esbozada en la Alianza Estratégica de Oriente Medio (MESA, en inglés), anunciada hace dos años durante el viaje a Riad del presidente estadounidense, Donald Trump, y a la que pertenecen Arabia Saudí, Catar, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Omán y Kuwait; además de Jordania y EE.UU. (Egipto se retiró para evitar una confrontación con Irán, entre otros motivos).

Esa alianza, que aspira a crear una "OTAN Árabe" pretende velar por la seguridad y la paz en Oriente Medio, al tiempo que sirve los intereses de EE.UU., que busca disminuir su implicación en la zona, sin perder influencia.

Sin embargo, el reciente pico de tensión con Teherán ha llevado a Washington a mandar refuerzos al golfo Pérsico.

- POLÍTICA CONTRADICTORIA

Para la experta Yasmine Farouk, del centro de pensamiento Carnegie, esta contradicción se debe a que dentro de la propia Administración de Trump no hay consenso sobre qué hacer.

Y es que una vez que se lleve la tensión con Irán al límite ¿Cuál es el siguiente paso?

Los estadounidenses "están reduciendo tropas, las han reducido en Siria, quieren reducirlas en Irak, las están reduciendo en Afganistán y se quieren centrar en Asia y esto es compatible con lo que el propio presidente Trump quiere. Él no quiere poner sus tropas en peligro", dijo a Efe Farouk.

La analista señaló que la relación de seguridad de EE.UU. con los países del Golfo y Oriente Medio es "vender armas".

Sin embargo, "aquí el segundo problema para mí es que esta estrategia es contradictoria o por lo menos señala mensajes contradictorios, estás reduciendo tropas pero al mismo tiempo las mandas para presionar a Irán", matizó.

- IRÁN, EL GRAN OBJETIVO DE TRUMP EN ORIENTE MEDIO

A juicio de académico Hussein Ibish, del Instituto de Estados del Golfo Árabe en Washington, el principal foco de atención de Trump en la región es Irán, pero EE.UU. "no parece tener un objetivo unánime claramente definido".

Respecto al resto de asuntos en Oriente Medio, "ciertamente (la Administración de EE.UU.) ha cambiado de política sobre los israelíes y palestinos lejos de la solución de dos Estados y hacia el establecimiento de un gran Israel con el apoyo y reconocimiento de EE.UU.", apuntó Ibish a Efe.

El analista consideró que Trump está poniendo un mayor énfasis en las transacciones económicas, especialmente en la venta de armas, que sus predecesores, por lo menos en términos de relaciones públicas.

"Finalmente esta administración no parece en lo más mínimo preocupada por los derechos humanos -indicó-, que en el pasado era siempre un asunto retórico para EE.UU. a la hora de tratar con amigos y enemigos en Oriente Medio. Estas inquietudes nunca se destacan, al menos por el presidente".

- PERO ¿VA A HABER GUERRA CON IRÁN?

El analista del Instituto de Oriente Medio de Washington Roby Barrett declaró a Efe que no tiene sentido ejercer la máxima presión sobre Irán sin una opción militar viable: Aun así, "no creo que exista, ¿Qué más va a hacer (EE.UU.)?", se preguntó el académico.

"Es posible que las sanciones puedan desestabilizar el Gobierno de Irán, posible pero no probable, por lo que la política que el Ejecutivo de Trump está siguiendo es fallida, como siempre ha sido (la de otras Administraciones)", subrayó Barret, quien destacó que esas medidas no van a disuadir a Teherán de entrometerse en otros Estados de Oriente Medio como Siria e Irak.

Y desde luego que "si hay una acción militar contra Irán no será porque Trump lo quiera", advirtió Barrett, quien hizo hincapié en que "nadie, en ningún cargo importante del Ejército (de EE.UU.), quiere una guerra contar Irán, independientemente de que lo que los israelíes y los saudíes lo deseen".

- MENOS PRESENCIA DE EE.UU. CON PODER DISUASORIO

Según el experto Matthew Wallin, del American Security Project, el proyecto MESA, en principio, "es para ayudar a los poderes (aliados de EE.UU.) en la región a alinearse para que EE.UU. no tenga que comprometer necesariamente demasiados recursos en Oriente Medio".

"La principal amenaza en la región que EE.UU. percibe es Irán -agregó-. Gran parte (de esa amenaza) viene de actores no estatales y del terrorismo. Si miras, muchos están patrocinados por Irán, como Hizbulá".

Wallin recordó el bloqueo árabe a Catar por, entre otros motivos, sus lazos con Teherán y por supuestamente respaldar el terrorismo: "Cuando los estados del CCG (Consejo de Cooperación del Golfo) aplicaron un bloqueo contra Catar, nuestras bases militares jugaron una especie de papel en la región para evitar que los países iniciaran una guerra", subrayó.