Diario Vasco

Saint-Etienne , 13 jul .- El francés Julien Alaphilippe tiró de ironía para responder a la acusación de que las motos les ayudaron en su escapada en la que recuperó el maillot amarillo del Tour de Francia.

"No, metí la bici en un coche y así iba más deprisa", aseguró el ciclista del Deceunnick cuando en la rueda de prensa le dijeron que el danés del Astana Jakob Fuglsang había dicho que los franceses fueron ayudados por las motos.

"Claro que no nos han ayudado. Hemos ido a tope y por eso hemos podido llegar con cierta ventaja", agregó el francés.

"Ni entre todos los del pelotón tirando juntos podíamos restarles ventaja", afirmó Fuglsang, reciente vencedor de la Dauphiné y ahora noveno de la general a 1.42 del líder y a 49 segundos del francés Thibaut Pinot, el mejor clasificado de entre los favoritos.