Diario Vasco

Chicago , 12 jul .- Las universidades en Estados Unidos se esfuerzan por diversificar su cuerpo docente para acompañar el aumento del alumnado de grupos minoritarios, pero los cambios a favor de una mayor inclusión de profesores latinos y afroamericanos son mínimos, dice un estudio.

"Hay mucha conversación sobre diversidad, pero sin muchos resultados", dice a Efe el doctor Julián Vázquez Heilig, rector del Colegio de Educación de la Universidad de Kentucky, y uno de los autores de un estudio sobre la composición de los cuerpos docentes en la educación superior.

Tercera generación de inmigrantes mexicanos, Vázquez quiere "cambiar la conversación", empezando por su universidad, para que haya mayor diversidad en los puestos permanentes de profesores, además de menos desigualdad en el pago que reciben.

El estudio señala que los afroamericanos e hispanos están subrepresentados en los cuerpos docentes de universidades que ofrecen licenciaturas y doctorados.

A nivel de licenciaturas, solamente el 5,2 % de los profesores con titularidad en el cargo es afroamericano, y el 6,6 % es latino. En los doctorados, los porcentajes bajan al 4 y 4,6%, respectivamente.

En cambio, los profesores blancos representan el 78,9% de los cargos titulares en instituciones que ofrecen licenciaturas y el 74,2 % en los doctorados.

El estudio cita un análisis realizado por la publicación especializada The Hechinger Report, según la cual en esas mismas universidades, con el 12 % de estudiantes afroamericanos, menos del 6 % de los docentes es de la misma raza.

Mientras que los estudiantes hispanos son el 16 %, pero solamente el 5 % de los profesores eso latino.

"Estas disparidades tienen efectos negativos en los miembros afroamericanos e hispanos de los cuerpos docentes, porque su trabajo es raramente compensado con la titularidad de un cargo, y dedican su tiempo a ser mentores de estudiantes minoritarios, o a trabajar en proyectos de diversidad e inclusión", señala.

Las consecuencias también son negativas para los estudiantes, porque la falta de diversidad "no los expone a perspectivas diferentes que son muy necesarias para recibir una educación completa", agrega.

Interesaba saber si las discusiones sobre diversidad, y los nuevos programas de reclutamiento, habían sido exitosos en el mejoramiento del profesorado, pero se comprobó que en las universidades donde hubo cambios, la mejora no llegó al 1 %.

"La aguja apenas de movió, las ganancias obtenidas durante años han sido muy modestas", dijo Vázquez, a pesar del "discurso" sobre raza, etnicidad y género, y de las discusiones donde sus colegas parecían querer "reinventar la rueda", señala.

"Pero todavía existen muchas barreras a superar, a pesar del crecimiento experimentado por el estudiantado de color en los Estados Unidos, que podría beneficiarse con profesores de orígenes diversos, que pueden ser mentores o modelos a seguir", dice Vázquez.

En su opinión, los estudiantes ingresan en la actualidad a un mundo profesional cada vez más interconectado y diverso, y "es importante que se preparen para el futuro en un ambiente similar".