Diario Vasco

Madrid, 12 jul (EFE).- Los últimos internos de la residencia privada de mayores Arzobispo Morcillo, en la localidad madrileña de Soto del Real, han abandonado este viernes el centro, después de que la Comunidad anunciara su cierre a instancias de la Fiscalía, al apreciar peligro para la salud.

De los 60 residentes, hoy permanecían seis en la residencia y solo uno ha tenido que ser reubicado en una plaza de emergencia de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS), según han indicado a Efe fuentes de la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid.

Al ser un centro privado, son los propios familiares quienes deben buscar una nueva residencia, mientras que si fuera público, la Comunidad, han subrayado las mismas fuentes, "les habría buscado una alternativa" como en este caso. El resto han sido trasladados a otros centros y a casas de familiares.

Después de que la Fiscalía advirtiera del "deplorable" estado en el que se encontraban los ancianos y las instalaciones tras una visita rutinaria, la Comunidad de Madrid anunció la clausura del centro para el sábado, al comprobar que no se estaba garantizando la adecuada atención médica, ni los cuidados básicos a los usuarios, ni su adecuada alimentación.

Además de urgir al cierre de la residencia, la Fiscalía ha solicitado a la Guardia Civil un atestado en el que "presumiblemente" se imputará a los responsables del centro la posible comisión de delitos contra la salud pública y la integridad de las personas.

Desde la Consejería han explicado que la Comunidad impuso en febrero de 2019 una sanción de 24.204 euros al centro por la falta de mantenimiento y limpieza, y por tener menús que no habían sido supervisados por personal cualificado.

Tras conocer el cierre del centro, el Defensor del Pueblo abrió este jueves una actuación de oficio ante la Consejería de Políticas Sociales y Familia para que informe sobre los expedientes sancionadores abiertos a residencias de mayores en los últimos cinco años.