Diario Vasco

Las Palmas de Gran Canaria, 12 jul (EFE).- La diputada Victoria Rosell ha defendido esta tarde que siente que ha "perdido" tres años no por la política, sino porque le ha tocado "bailar con los más feos", con "gente tan sucia que te lleva al barro", entre los que ha citado al exministro José Manuel Soria y el juez Salvador Alba.

La magistrada en excedencia ha hecho estas declaraciones al término del juicio que se ha celebrado durante las dos últimas semanas contra el juez Alba, para quien la Fiscalía demanda diez años de cárcel bajo la acusación de haber manipulado una instrucción para perjudicarla y favorecer una querella de Soria contra ella.

"Los riesgos de la actividad política no son tales, si no hay gente tan sucia que te lleva al barro. La actividad política tiene que ser digna y debemos dignificarla entre todos. El riesgo es que alguien que ocupa instituciones públicas, como un ministro y un juez, puedan jugar a cometer delitos para cargarse a una rival política", ha manifestado la parlamentaria de Podemos.

Victoria Rosell considera que cualquiera que escuchara ayer en el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) la grabación de la conversación que mantuvieron el empresario Miguel Ángel Ramírez y el juez Alba -una de las pruebas fundamentales del juicio- puede verse impulsado a perder la confianza en las instituciones, porque en ella se oye, presuntamente, como se amaña una declaración.

"Lo que es mundo al revés es oír a un juez comportarse como un delincuente", ha remarcado la diputada, en respuesta a una de las frases más repetidas por la defensa en su informe final, que "es el mundo al revés" que se juzgue a su cliente por investigar si Rosell tenía relaciones económicas indirectas con el empresario Ramírez.

"Siguen insistiendo en algo que se archivó por todos los organismos competentes, por lo que poca salida tiene. Pero tienes que soportar que hablen de ti quienes te hicieron daño", ha añadido.

Rosell confía en que el TSJC estará "a la altura", porque, en su opinión, "los ciudadanos no se merecen que Salvador Alba siga vistiendo la toga" de juez.

Por su parte, en su derecho a decir la última palabra del juicio, Salvador Alba ha defendido que él se limitó a investigar unos intereses económicos de Victoria Rosell que le parecían "muy relevantes", sin buscar perjudicar personalmente a esta ni ponerse al servicio del PP, como le reprochan las acusaciones.

"¿A mí me ha dado algún cargo el PP? Jamás, ninguno. Yo no he asesorado nunca al señor (José Manuel) Soria. No han demostrado eso, ni lo podrán demostrar nunca", ha manifestado.

En una alocución de unos 15 minutos, el magistrado de la Audiencia de Las Palmas respondía de esta forma al móvil que las cuatro acusaciones observan detrás de los delitos de prevaricación judicial, cohecho, falsedad y revelación de secretos que le atribuyen: el de "destruir" el crédito profesional y personal de la juez Victoria Rosell, que entonces acababa de ser elegida diputada.

Alba lo ha negado todo de nuevo en el cierre del juicio. Su versión es que se limitó a escuchar a un imputado -el empresario Miguel Ángel Ramírez- que solicitó comparecer ante él para contarle que había mantenido en el pasado y mantenía en ese momento negocios con la pareja de la juez Rosell.

"Me parecía muy relevante y me lo sigue pareciendo", ha añadido.