Diario Vasco

Madrid, 12 jul (EFE).- El PSOE y Unidas Podemos se han instado este viernes a retomar la negociación que propicie la investidura del candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, pero sin ceder en sus diferencias ni hacer movimientos que inviten a pensar que el reencuentro está próximo.

Al contrario, pues Podemos ha convocado a sus inscritos desde este mismo viernes para que respondan una consulta sobre qué acuerdo quieren con los socialistas.

El partido morado, según ha explicado su portavoz, Noelia Vera, planteará hasta el jueves una pregunta: "¿cómo deben votar los diputados de Podemos en la sesión de investidura de la décimo tercera legislatura?", y ofrecerá dos versiones para contestar.

Por un lado, esta opción: "¿Para hacer presidente a Sánchez es necesario llegar a un acuerdo integral, programático y de equipos sin vetos donde las fuerzas de coalición tengan una representación claramente proporcional a sus votos?".

Es un modelo de respuesta acorde al planteamiento de Unidas Podemos y de su líder, Pablo Iglesias, es decir, el Gobierno de coalición.

Por otro, dicha alternativa: "¿Para hacer presidente a Sánchez ya sea mediante el voto a favor o la abstención basta con la propuesta del partido socialista, es decir, un gobierno diseñado únicamente por el PSOE, colaboración en niveles administrativos subordinados al gobierno y acuerdo programático?".

Se trata del argumento del líder del PSOE.

La respuesta de las bases, por tanto, resolverá un dilema: o el plan de Iglesias o el plan de Sánchez. La solución se conocerá el fin de semana justo anterior al comienzo del debate de investidura, el 22.

Mientras tanto, ambos partidos buscarán la manera de reanudar las conversaciones, aunque las posibilidades de que Sánchez e Iglesias se vuelvan a sentar a una mesa o de que sus equipos negociadores inicien conversaciones se antojan remotas a tenor de las declaraciones hechas este viernes.

El propio Iglesias, sin ir más lejos, ha exigido respeto (le han molestado las informaciones que indican que Sánchez estaría dispuesto a encajar en su Gobierno ministros de Podemos, aunque sin perfil político) y ha abogado nuevamente por llevar a cabo una negociación sobre programas, presupuestos y equipos.

Según ha declarado en una entrevista en TVE, "no es serio" lanzar propuestas como la de los ministros de perfil técnico por los medios de comunicación.

De paso, ha invitado al PSOE a negociar en cuanto acceda a aparcar los "vetos", pues en Podemos los equipos están preparados desde hace dos meses.

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, ha reiterado un mensaje que ayer jueves apuntaron fuentes socialistas, que Sánchez está sopesando "todos los escenarios" para conseguir que su investidura salga adelante en julio.

Esta genérica expresión ha permitido a la número dos del Ejecutivo dejar en el aire esa supuesta propuesta del presidente en funciones sobre los ministros "sin perfil político" de Podemos. No la ha confirmado, pero tampoco la ha descartado.

De sus palabras pudiera deducirse que Sánchez prepara un movimiento que acercará posiciones con Unidas Podemos, de momento en las antípodas.

La vicepresidenta incluso ha asegurado que la reunión de los equipos negociadores está "tardando", así que ha enmarcado este fin de semana como un buen momento para recuperar las conversaciones.

La última cita de Sánchez con Iglesias, el martes pasado, no supuso una ruptura oficial de las negociaciones, pero las declaraciones de ese día de la portavoz socialista, Adriana Lastra, y las posteriores de Iglesias constataron que las diferencias son abultadas y que la coincidencias, mínimas, si es que existen. Tres meses ha durado la aparente sintonía entre el líder del PSOE y el de Unidas Podemos.

La portavoz del Gobierno en funciones, Isabel Celaá, ha defendido que ahora hay que pulir un programa común, y ya luego se acordarán los nombres. "Sí importan, claro", ha dicho, "pero no ahora", ha matizado justo después.

Lo fundamental, a su entender, es "levantar el proyecto y resetearlo", que es algo muy parecido a lo que dijo Sánchez ayer. Entretanto, la investidura se acerca.

Tanto se acerca que en Unidas Podemos la desconfianza está latente, tal y como ha dejado ver el secretario de Acción Política, Pablo Echenique, para quien una propuesta de última hora delataría un uso "espurio" de la investidura y revelaría que Sánchez, en realidad, no tiene una intención "muy alta" de negociar.

El dirigente del partido morado ha destacado que si el PSOE retira los vetos a los hipotéticos ministros de Podemos, la negociación se reanudará inmediatamente.

Mientras, en filas socialistas se argumenta que en cuanto Iglesias asuma que la negociación debe reiniciarse con los contenidos para pasar luego a los nombres, el diálogo se hará fluido.

Ni PSOE ni Podemos dan síntomas de querer moverse.