Diario Vasco

Madrid, 12 jul (EFE).- La transición hacia el coche eléctrico podría suponer una pérdida superior a 500 euros a las grandes petroleras por cada coche eléctrico que se venda, una cifra que también recogería el importe que dejaría de ingresar el Estado derivado de la venta del diésel.

Por el contrario, la industria eléctrica aumentaría sus ingresos en más de 479 euros por cada vehículo eléctrico, según un informe de Bank of America Merrill Lynch (BofAML).

Además, cambiar el coche de combustión por uno eléctrico supondría una ganancia a las aseguradoras superior a 267 euros por unidad, mientras que los fabricantes de baterías eléctricas ganarían 100 euros por vehículo.

De acuerdo con el estudio, durante los próximos años las grandes petroleras se centrarán cada vez más en fuentes de energía bajas en carbono y, pese a la pérdidas que les supone el cambio al coche eléctrico, las empresas petroleras podrían reemplazar el 90 % de los ingresos de combustible perdidos si suministran electricidad al mismo coche.

De hecho, dado que las nuevas energías representan entre el 3% y el 9% de los presupuestos de las grandes petroleras y los activos de electricidad superan al petróleo convencional.

Por otro lado, la caída de la utilización de las estaciones de servicio -debido al cambio en la mentalidad de los consumidores- es directamente proporcional al aumento de los puntos de recarga de coches eléctricos, un hecho particularmente "crítico" para las petroleras, según el estudio.

BofAML añade que, pese a que la carga rápida es más lenta que el repostaje de un vehículo con motor de gasolina, cada vez es más frecuente cargar un coche eléctrico en estaciones e incluso en el domicilio, ya que permite ahorrar cerca del 25 % en los costes anuales de funcionamiento del vehículo.