Diario Vasco

París, 12 jul (EFE).- Las fricciones con Estados unidos sobre el impuesto francés a los gigantes de internet serán unos de los centros de atención de la reunión de ministros de Finanzas del G7 que se celebrarán el miércoles y jueves próximos en la ciudad de Chantilly, al norte de París.

Fuentes oficiales francesas confirmaron este viernes que el ministro francés, Bruno Le Maire, se reunirá en Chantilly en un cara a cara con su homólogo el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mmuchin, con el que mantiene una relación "estrecha y muy regular".

Las fuentes reconocieron las "diferencias" entre ambos sobre la forma de abordar la fiscalidad de la economía digital y señalaron que Le Maire pedirá a Mmuchin que se acelere la concertación internacional sobre esa cuestión que se lleva a cabo a través de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Estados Unidos anunció el jueves la apertura de una investigación contra Francia, primer paso a un dispositivo de sanciones, por la adopción allí de un impuesto que, con efecto retroactivo desde el pasado 1 de enero, grava a las compañías del negocio digital cuyas ventas mundiales sean superiores a los 750 millones de euros en el mundo.

Esa conocida como tasa GAFA (por Google, Apple, Facebook y Amazon) fija una imposición del 3 % sobre la facturación del negocio digital de esas empresas, en su inmensa mayoría estadounidenses, para obligarles a pagar impuestos en Francia por la actividad que tienen gracias a los internautas franceses.

Washington considera que esa tasa va dirigida contra sus intereses, mientras que para Le Maire es una forma de incitar a la comunidad internacional a alcanzar un acuerdo rápido en el proceso de concertación que dirige la OCDE.

Francia ha precisado que renunciará a su impuesto digital -que también ha intentado, hasta ahora sin éxito, que sea adoptado por la UE- cuando se ponga en marcha una alternativa internacional.

El mandato para la OCDE es la búsqueda de un compromiso de aquí a finales de 2019 para que pudiera aplicarse un año después.

El ministro francés ha replicado a las amenazas de sanciones estadounidenses insistiendo en que su país seguirá decidiendo "soberanamente" la fiscalidad que aplica.